Pasar al contenido principal

Fracturas en la familia, por falta de inculcar valores

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

"Puede sonar bastante fuerte cuando se dice que la familia está fracturada, pero no es por la ideología de género, sino porque no se tienen raíces profundas de respeto, agradecimiento y solidaridad", afirmó el obispo de la Prelatura de los Mixes de María Auxiliadora, Salvador Cleofás Murguía Villalobos.


En una reflexión, el sacerdote salesiano sostuvo que la familia está fracturada porque “tenemos volteados nuestros valores y prioridades, (porque) trabajamos sin descanso por una casa, un carro y unos bienes perecederos”.


“Ponemos nuestro corazón y nuestras metas en esas cosas pasajeras y superfluas, pero tenemos que cuidar lo más importante y lo que durará para siempre en el corazón y en la vida de los demás”, señaló.


Expuso que la familia igualmente está herida porque “no inculcamos a los hijos al amor al prójimo, porque no aceptamos que sean personas con defectos y necesitados de corrección”.


“(También) porque no toleramos que se les llame la atención y nos comportamos como fieras cuando alguien los llama al orden”, anotó.


Estamos heridos –anotó–, “porque le huimos a la palabra sencillez, porque no aceptamos la austeridad ni la pobreza, porque creemos que tenemos el derecho de ser servidos, pero no nos gusta servir”.


Además, destacó porque en la familia se crían “hijos orgullosos y soberbios al haberles puesto el mundo en bandeja y les robamos la capacidad de aceptar la frustración y las dificultades”.


“La familia está herida porque no sabemos perdonar, porque no sabemos hablar sin herir al otro, porque le pedimos a los nuestros una perfección que no tenemos”, indicó.


De esta manera, resaltó que es tiempo de una conversión de vida, de ser mejores familias, de reconocer humildemente los errores y de dar lo mejor de nosotros mismos.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.