Concepción Cedillo Martínez nació el 24 de abril en el Hospital General Pilar Sánchez Villavicencio, en Huajuapan de León, con bajo peso: un kilo y 800 gramos. En cinco semanas sólo pudo ganar 200 gramos. La cardiopatía congénita le ha impedido crecer con normalidad.
Apenas el martes, en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña doctor Guillermo Zárate Mijangos, en una cirugía a corazón abierto le pudieron cerrar el conducto arterioso que ponía en riesgo su vida.
Como Concepción, suman 17 infantes, incluidos bebés, que de marzo a este junio se han enfrentado a una cirugía cardiaca para reparar los errores de nacimiento.
La procreación entre familiares cercanos, el consumo de alimentos que fueron cultivados con fertilizantes de mala calidad, los embarazos tempranos y los nacimientos prematuros son un cóctel de causas que convierten a Oaxaca en una de las entidades del sureste del país con alta prevalencia de este tipo de casos.
“Es de las pocas veces que se opera a una niña tan pequeña”, destacó el director del Hospital de la Niñez Oaxaqueña, Efren Emmanuel Jarquín González, quien estuvo a cargo del trabajo dentro del quirófano.
Faltaba especialista
Por falta de un cirujano cardiotorácico este tipo de cirugías se dejaron de realizar en el Hospital de la Niñez, donde se acumula una lista de espera que incluye a pacientes del Hospital General doctor Aurelio Valdivieso, el de mayor concentración en la entidad.
“Se estaban haciendo, pero se abandonaron estas prácticas por falta de recursos para pagar un cirujano cardiotorácico”, explicó.
La solución momentánea era enviar a los infantes a algún nosocomio de la Ciudad de México o que viniera de ahí algún cirujano a operar al Hospital de la Niñez. Los procedimientos “dependían del tiempo que tuviera el especialista para operarlos”.
Dirigir y operar
Ser especialista en cirugía cardiotorácica hizo que en marzo pasado, a su llegada a la dirección del Hospital, Jarquín González se planteara entre sus retos impulsar este tipo de intervenciones.
“Trato de congeniar un poco el trabajo administrativo con el quirúrgico, sino, no habría quién operara a los infantes aquí en Oaxaca”, además de que “el equipo del hospital ya está muy bien organizado”.
El martes pasado, el mismo día que operó a Concepción, también entró a quirófano Gadiel Aquino Sánchez, un pequeño de dos años de edad con persistencia en el conducto arterioso, que requirió su cierre mediante ligadura.
Por su edad su alta llegó más pronto, abandonó el hospital este miércoles a diferencia de Concepción que aún se recupera en el área de Cuidados Intensivos Pediátricos, porque además enfrenta un síndrome de niño hipotónico, lo que hace que sus músculos sean muy débiles y dificulta su respiración.
