Al menos 49 organizaciones con filiación a los Partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Revolucionario Institucional (PRI) así como surgidas de movimientos sociales, controlan el comercio informal en el Centro Histórico de Oaxaca; poco más de la mitad labora de manera tolerada a partir de acuerdos alcanzados con autoridades en turno.
El estudio Dinámicas del Comercio Ambulante en el Centro Histórico de Oaxaca de Noelia Avila Delgado, revela que son once las que concentran la mayor cantidad de afiliados. Dos de los líderes que aparecen en la lista compilada por la investigadora han ocupado cargos de elección popular.
En la lista figura la organización Lázaro Cárdenas del Río (Lazcar) que dirigen Israel Ramírez Bracamontes y José Luis Aquino Santiago, ambos de filiación priísta. Cabe destacar que Ramírez Bracamontes fue presidente municipal del PRI y durante el 2014, siendo regidora su hija Yazmín Ramírez González, le fue autorizada la instalación de puestos ambulantes en el Jardín Antonia Labastida en el Centro Histórico, sin que existiera un acuerdo de Cabildo de por medio.
Otras organizaciones que están apoderadas del primer cuadro de la ciudad son Nueva Sociedad Siglo XXI, de Leovigildo Aquino Santiago (PRI); Unión Renacimiento de Mercados y Verbenas, liderado por Eugenia Carmela Luján (PRI); Unión Libre Margarita Maza de Juárez encabezada por Yolanda Ortega García (PRI).
Además Unión de Comerciantes Ambulantes y Tianguistas del Estado de Oaxaca Macedonio Alcalá de Juan Hernández Pérez (PRI); Organización 21 de Marzo de Estela Mendoza López (PRI); Organización 14 de Junio de Francisco Martínez Sánchez (PRI); Organización 8 Regiones de Hugo Jarquín (PRD) pero también Comerciantes del Frente Amplio de Lucha Popular.
Asimismo la Coordinadora de Organizaciones Sociales (COS) de Giovanni Rojas Méndez (PRD) y la Unión de Artesanos y Comerciantes Oaxaqueños en Lucha (UACOL) de Adán Mejía López perteneciente a su vez a la Coordinadora General de Comerciantes. Frente Único de Lucha/Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (FUL-APPO), surgida en el conflicto magisterial y popular de 2006.
Ávila Delgado sostiene que es a partir de dichas filiaciones que las distintas organizaciones establecen formas de interacción-interrelación que muchas veces pueden resultar asimétricas o desiguales, que en ocasiones ha desatado fuertes conflictos y confrontaciones entre ellas.
La apropiación material o física de los espacios que pretenden ocupar -abunda- debe ajustarse a normatividades y controles que no todas las organizaciones están en condiciones de cumplir, lo que las obliga a establecer acuerdos entre sí, pero también a pactar con las autoridades encargadas de regular esta actividad.
“En la práctica, estos arreglos suponen que uno o varios grupos específicos quedarán relegados o excluidos en el uso del espacio público, revelándose así que las distintas posibilidades de apropiación no sólo dependen de su capacidad de organización, sino también de la correlación de fuerzas que establecen a partir de los acuerdos generados con los representantes del gobierno”.
El mismo estudio detalla que de acuerdo con la Dirección de Normatividad en Vía Pública de la ciudad de Oaxaca, al inicio de la gestión municipal 2014-2016, se tenían registradas en el perímetro del centro histórico 49 organizaciones que aglutinan a aproximadamente a 1 400 comerciantes en vía pública, de los cuales 771 contaban con un permiso de la autoridad y 661 realizan sus actividades registrados como “tolerados”.
