México necesita “democratizar la lectura” para que llegue a todas las comunidades, porque “ya no se puede hablar de este país, sin verlo desde abajo hacia arriba”, afirmó el director del Fondo de Cultura Económica (FCE), Paco Ignacio Taibo II.
“Verlo de arriba hacia abajo, no sirve de nada”, asentó.
Por eso, el también escritor, invitado a las Jornadas de Fomento a la Lectura, organizadas por el propio grupo editorial y el movimiento magisterial y popular, sostuvo que el FCE está abriendo nuevos caminos y creando una nueva red de distribución para llegar con libros baratos a todos lados.
“Cuando llegamos al FCE, la visión que se tenía no servía para un carajo, era cuantitativamente falsa, tantas salas de lectura, tantas publicaciones, aunque el 80 por ciento había perdido los derechos. Era una visión falsa, muy al estilo del viejo régimen”, señaló.
Subrayó que si bien esta tarea requiere de un trabajo titánico, la voluntad de abajo hacia arriba constituye una virtud, porque con eso se hace magia y se mueve el mundo.
“Cuando se tiene una visión de abajo hacia arriba, se tiene contacto con la gente y así se puede conocer la dimensión, las carencias y las posibilidades”, indicó.
De este modo, detalló que el FCE ha creado la colección Vientos del Pueblo, libros de 70 páginas y con precios abajo de los 20 pesos, para hacer más accesible la lectura y así poder llegar a ciudades y comunidades.
“En los primeros días, hemos puesto 400 mil libros en las calles”, señaló.
Aunque, destacó que en Oaxaca, el FCE alcanzó un gran resultado por la amplia participación en los círculos de lectura y por las ventas en los libromóviles, durante su participación en las Jornadas de Fomento a la Lectura, tanto en Asunción Nochixtlán, como en en esta ciudad.
“Si ese es el parámetro, Oaxaca estuvo de poca madre para nosotros, porque en estos dos días pasamos de tener contacto con 40 a 300 personas”, añadió.
"Libros sí"
Resaltó que el homenaje simbólico ofrecido a los caídos en Asunción Nochixtlán fue de gran relevancia para los familiares de las víctimas y los pobladores, porque ahora el gobierno no llevaba balas, sino libros.
“Me sacaron las lágrimas los compañeros al ver una manifestación viva, que pedía en sus carteles ‘libros sí’. Eso, da sentido a esta estrategia nacional, estos dos días han sido emocionantes para mí, me voy con la adrenalina hasta arriba”, apuntó.
No obstante, dijo que los rezagos en Oaxaca “son para ponerse a temblar”, porque además de los altos niveles de analfabetismo, escasean las librerías en la mayoría de las comunidades o en su caso, las bibliotecas están activas, pero con viejas dotaciones.
“Este es un país inmenso, más grande de lo que parece, por eso, tenemos que convertir a las librerías del FCE en una estructura nacional y sobre todo, en centros activos”.
