Los empleos de subsistencia, es decir, de ingresos precarios que no permiten generar ahorro o adquirir bienes, predominan en Oaxaca, y son precisamente éstos quienes mantienen a la entidad dentro de los cuatro estados del país con la menor tasa de desempleo.
Aquellos empleos están vinculados directamente con el sector informal, en donde el 98 por ciento de las y los oaxaqueños se encuentran inmerso de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del último trimestre del 2018.
Así, aunque Oaxaca se ubica como una de las cuatro entidades del país con la menor tasa de desocupación, sólo un dos por ciento tiene certidumbre laboral y económica.
El empleo informal está definido como el trabajo no protegido en la actividad agropecuaria, el servicio doméstico remunerado de los hogares, así como los trabajadores subordinados que, aunque trabajan para unidades económicas formales, lo hacen bajo modalidades en las que se elude el registro ante la seguridad social, explicó David Esaú Pérez Montiel, subdirector de integración y análisis de la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En términos numéricos, del millón 732 mil personas ocupadas al último trimestre de 2018, un millón 407 mil está en la informalidad ya sea dentro del sector agropecuario, labores domésticas remuneradas, o en establecimientos, empresas y oficinas de gobierno que no brindan prestaciones.
Crecio 3.9 %
Con relación a los ingresos de la población ocupada, se tiene que 328 mil trabajadores (18.9%) no perciben ingresos; poco más de 561 mil (32.4%) perciben ingresos de hasta un salario mínimo; 363 mil (21%) obtienen ingresos de más de uno y hasta 2 salarios mínimos; 162 mil (9.3%) con ingresos de más de 2 y hasta 3 salarios mínimos; y 155 mil (9%) reciben ingresos superiores a tres salarios mínimos.
Mientras que, 163 mil ocupados (9.4%) no especifican su nivel de ingresos.
Pérez Montiel precisó que de manera general el empleo creció 3.9 por ciento en el estado, lo que representa 66 mil personas para ubicarse en 1 millón 732 mil.
Esas 66 mil personas que elevaron la cifra del empleo fueron mujeres. De acuerdo con la comparativa, de 642 mil que estaban inmersas en el mercado laboral al último trimestre de 2017 pasaron a 708 mil al mismo periodo pero de 2018. En el caso de los hombres se mantuvo en un millón 40 mil.
Lo anterior -expuso- puede tener dos lecturas, por un lado el crecimiento importante de la actividad económica del sector terciario que requirió mano de obra principalmente de mujeres (66 de cada 100); y la otra interpretación podría ser de un panorama de crisis que requirió del ingreso económico de la pareja.
