Nace en el mes patrio en esta famosa Ciudad de Oaxaca, sus padres originarios de este lugar van dando la formación a la niña, cuyo crecimiento llega a determinar la situación en la ilustración a las primeras letras, Luz María López Cruz.
Ya concurre a la escuela con la motivación de conocer las letras, termina la primaria, la secundaria y el bachillerato; su inquietud ya la trae, quiere ser artista plástica, lógico los padres nunca están de acuerdo porque las carreras sobre arte por lo regular no son comerciales, ni dan de comer en el transcurso del tiempo, sin embargo, la joven, cumpliendo su objetivo se inscribe en la Facultad de la Escuela de Bellas Artes, dependiente de la Universidad Autónoma Benito Juárez, de Oaxaca.
Al transcurso del tiempo, culminando sus estudios en la carrera de artes plásticas, a finales del año 2018, presentó su examen profesional con la tesis titulada: “El Oso la Niña y el bosque, poética pictórica autorreferencial”, recibiéndose como Licenciada en Artes Plásticas.
Desde entonces ha participado en diferentes muestras pictóricas a nivel estatal y publicaciones a nivel internacional. Impartiendo talleres de pintura e ilustrando libros para niños, también forma parte de la quinta generación en curtiduría de la clínica de especialización en arte contemporáneo, su especialidad es la pintura y el dibujo; con el dominio de múltiples técnicas como: el óleo y la acuarela.
Sus trabajos se han expuesto en la Facultad de Bellas Artes, en el Instituto Tecnológico de Oaxaca, La Muerte Chiquita, Galería Shinzaburo Takeda, UABJO. Individualmente en el Museo Frisell de Villa de Mitla, Oaxaca.
Retomando el campo del arte plástico se adentra al grabado y concursa en España, con obra titulada “Garza Papel”, y gana la Quinta Bienal Nacional Shinzaburo Takeda, Oaxaca.
La creatividad
Luz María López, es una artista exquisitamente sensitiva, le fascinan los animales, la naturaleza, el paisaje y desde luego la figura humana, las líneas del cuerpo que transfiere a su dibujo para convertirlo en los colores que iluminan su mente, llevándolos al lienzo, en un momento sublime de la captación.
El contenido de su obra quizá surrealista, lo maneja a la perfección, pero no se estanca en una sola técnica porque va a la búsqueda de algo que hable de su propia personalidad, ya no es autodidacta sino una estudiosa del arte en toda su dimensión, es por eso mismo que se torna creativa única en plasmar los colores tenue de la acuarela con la simpleza de un grabado, donde muestra una controversia de lo que ella es y ha logrado la comunicación e interpretación pública.
Ella, siente su obra, desliza su pincel en el lienzo creando una motivación especial, cuyo contenido dentro de tres paredes la silla en el rincón esperando quien la ocupe, al igual que la meza con otra silla ocupada por alguien dando el saludo imaginario, aquí encontramos la estética de la obra en acuarela con su dimensión respectiva en el arte muy suyo.
La sugerencia
Luz María López, tiene una meta propuesta, de continuar en el campo de creatividad, por tal motivo no debe dejar de crear y recrear su mente para continuar su carrera ascendente en el arte plástico, donde un día inesperado nos dará la sorpresa de que ha llegado la hora del triunfo.
Estamos seguras lo logrará, aun trabajando en el Instituto de Artes Gráficas, no ha dejado su profesión.
