Más de 2 mil migrantes de origen oaxaqueño habitan en la zona de Estados Unidos afectada por el vórtice polar, es decir la ola de frío que desplomó la temperatura hasta los -37 grados.
El vicepresidente de la Federación de Oaxaqueños del Medio Oeste, Juan Ruiz, ubicado en Wisconsin, uno de los tres estados declarado en emergencia, indicó que un dos por ciento de la población migrante oaxaqueña lleva dos días sin actividades laborales debido a que las compañías en las que trabajan no tienen las condiciones para enfrentar las temperaturas extremas.
Por otro lado, agregó, las actividades escolares se encuentran completamente paralizadas debido a que la exposición al aire libre por más de cinco minutos podría ser mortal.
“No se recomienda a nadie, por más que se encuentre bien abrigado, estar al aire libre por más de cinco minutos porque se congelan las vías respiratorias, la sangre, entonces pasa lo indeseable”, declaró.
Hasta este jueves no se tenía reporte de migrantes de origen oaxaqueño que hubieran perdido la vida dentro de las 12 personas que hasta la tarde del jueves habían fallecido producto de las bajas temperaturas.
Juan Ruiz señaló que este jueves la sensación térmica fue menos gélida que los días anteriores por lo que confían que las actividades se normalicen a la brevedad, de lo contrario el impacto económico podría ser más severo por la semiparalización de las actividades económicas.
El migrante, originario de San Juan Teitipac, Tlacolula, indicó que a pesar de que en los últimos 20 años no se habían presentado tan bajas temperaturas, la población migrante está preparada para enfrentarlas con ropa de abrigo, alimentos suficientes, así como calefacción en viviendas y vehículos.
“Con el paso del tiempo vamos aprendiendo a vivir con estas circunstancias. Hay quienes tienen más de 30 años de vivir aquí y nos basamos en la experiencia de ellos para saber qué se hace, qué no se hace y por lo que vemos y sentimos con estos climas sabemos que no se puede salir tan fácilmente a menos que se muy necesario, pero así como está la temperatura no se recomienda salir”.
No se pronostica un alivio del frío por lo menos hasta el sábado, por lo que los gobernadores de Illinois, Wisconsin y Michigan declararon emergencias para hacer frente a los riesgos para la salud pública que imponen las bajas temperaturas en toda la región.
