Pasar al contenido principal

Cuesta de enero, losa para ancianos

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Para Margarita Gaytán y Faustino Hernández el arranque del año resulta cada vez más difícil. El pago de predial, la compra de insumos básicos como gas, luz y pago de agua potable, se suman a las necesidades de una persona adulta mayor: medicamentos y atención médica. “Todo eso enfrentamos y sin trabajo”, enfatiza Margarita con la voz casi apagada por la gripe.


El paso del tiempo quedó alojado en la piel y el cabello de la pareja. El andar, a veces vivaz, a veces enfermo, refleja los más de 75 años que los acompañan al igual que la marginación en la que viven a menos de diez minutos del centro de la capital.


El matrimonio vive la zona más alta de la Colonia Aurora en la capital del estado, su vivienda cual polvorón cae a pedacitos con la lluvia, el viento y los temblores. La pieza de adobe, que años atrás fue una casa fuerte, hoy es un inmueble endeble con el riesgo de desplome sostenido con morillos.


Conocido como "cuesta de enero", el arranque del año representa para muchas personas uno de los momentos más difícil de enfrentar debido a los gastos de diciembre, los pagos obligados de enero y los incrementos de inicio de año. Si para las personas con empleo y en edad considerada productiva, subir la cuesta es complicado, para las personas adultas mayores lo es más.


A futuro el estado podría enfrentar una mayor problemática dado que Oaxaca se ubica en el quinto lugar en el proceso de envejecimiento poblacional del país.


De inicio, el matrimonio desembolsa 500 pesos, los cuenta como quien ve un ahorro inmenso. El dinero esta destinado para el pago de predial. La pareja pudo hacerse del dinero restando de a poquitos al dinero que de vez en vez ganan limpiando un patio o haciendo algún mandado, “en estos tiempos ya nadie nos da trabajo”, recalca Faustino. A los 200 pesos guardado una vecina se sumó con 300 pesos más para ayudarles a cumplir con esta obligación ciudadana.


Además de los trabajos eventuales que realiza Faustino, otra fuente de ingreso es el programa de asistencia social para personas de 60 y más, sin embargo, desde hace un par de meses no han recibido el recurso.


Sin pensión laboral


La pareja nunca tuvo un empleo formal que les permitiera tener una pensión para su vejez, en su juventud Faustino se dedicó a la albañilería; Margarita al cuidado de sus hijas e hijos, rol que sólo le permitía la realización de empleos informales y sin prestaciones.


En la actualidad la pareja no cuenta con recursos suficientes para la adquisición de los más básico hasta para la atención de su salud.


Adultas mayores, el sector más vulnerable ante la cuesta de enero


El diagnóstico, Situación de las Mujeres Adultas Mayores Indígenas en México, elaborado por el Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad de Género de la Cámara de Diputados, indica que el proceso de envejecimiento implica, sobre todo para las personas adultas mayores de los países en desarrollo, la reducción de oportunidades para generar ingresos y acceder a servicios de salud, esparcimiento, alimentación, cuidados especializados, entre otros.


Esta situación -agrega- aumenta la vulnerabilidad de mujeres y hombres adultos mayores, ya que el envejecimiento en estas circunstancias incrementa los riesgos de vivir la última etapa del ciclo vital en condición de pobreza.


“Las mujeres adultas mayores enfrentan una realidad especialmente difícil”. La afirmación se hace lógica al revisar los estudios y las estadísticas que muestran que las mujeres tienden a una esperanza de vida más larga que los hombres, sin embargo, esta longevidad no va aparejada por una óptima calidad de vida.


Por el contrario -afirma el diagnóstico- viven una pobreza más profunda en la tercera edad, dado que las mujeres, a lo largo de su vida, tuvieron menor acceso a la educación y se encargaron en gran parte del cuidado de las niñas y niños, tienden a trabajar en el sector informal, en trabajos menos estables y con sueldos menores. Esto limita a las mujeres en su capacidad de ahorrar y tener seguridad económica en su vejez.


Sin ingresos, 9 de cada 10


Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) lo confirman. En total nueve de cada diez adultas mayores viven sin una pensión o dependen económicamente de algún familiar, de ingresos generados por un trabajo por cuenta propia, o de limosnas.


La Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (2017) enlista que las tres problemáticas principales que enfrentan las personas adultas mayores actualmente en el país, es pensión insuficiente para cubrir necesidades básicas (28.5%), falta de oportunidades para encontrar empleo (22.5%) y carecer de pensión o jubilación (21.9 %)


Además, agrega que el 37.0% de la población mayor recibe dinero de sus hijas e hijos para sostenerse económicamente, y el 11.0% depende únicamente de este ingreso. Analizado por sexo, esta población representa el 15.1% de las mujeres y, el 6.4% de los hombres de 60 años y más.


El Consejo Nacional de Población (Conapo) señala que en 2015 Oaxaca tenía 321 mil 135 personas mayores de 65 años, y representan el 8 por ciento de la población total; es decir que, de cada cien habitantes, ocho son adultos mayores.


Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (inegi) revelan que el sector de actividad económica en el que se encuentran ocupadas el mayor numero de personas adultas mayores en Oaxaca es el primario con el 56 por ciento, seguido del terciario con el 30 y finalmente el secundario con el 14 por ciento.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.