Un nuevo gobierno, el de Enrique Peña Nieto dejó sin indemnización a más de 100 indígenas chinantecos y mazatecos de municipios de la Cuenca del Papaloapan, pues sus tierras fueron afectadas por la construcción de las presas Miguel Alemán Valdés y Miguel de la Madrid.
“Son ya más de 60 años de engaños”, afirmó el dirigente del Consejo Regional Chinanteco Mazateco y Cuicateco (Corechimac), Juan Rojas Morales.
Expuso que la administración federal se burló de los indígenas chinantecos y mazatecos, entre ejidatarios y pequeños propietarios, para entregar sus posesiones en los años 50 y 70 y así permitir la edificación de los dos embalses.
Algunos de esos indígenas chinantecos y mazatecos fueron desalojados por policías y soldados del Ejército Mexicano, al oponerse a dejar sus tierras, añadió.
Cumplimiento a medias
Subrayó que el gobierno federal cumplió parcialmente sus compromisos de reubicación a la mayoría de los afectados con la entrega de tierras de alta calidad y de viviendas, así como de servicios públicos en los nuevos núcleos poblacionales, empleos, mecanización del campo y sistemas de riego.
No obstante, detalló que 104 indígenas mazatecos, ejidatarios de Loma Alta y Piedra de Amolar, pertenecientes a San Miguel Soyaltepec, así como de Amado Nervo y Arroyo Caracol Ideal, correspondientes a San Lucas Ojitlán, aún están espera de la restitución de sus derechos agrarios.
Destacó que en esta situación, también se encuentran los pequeños propietarios, los indígenas chinantecos Paulino Alfaro González, Andrés García Antonio, Federico Félix Roque, José Montaño Baltazar, Andrés Miranda Cabrera, Félix Morales Regules y María Palacio Ortiz, oriundos de San Lucas Ojitlán.
Ante esto, Rojas Morales requirió a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) enviar una brigada a dos presas y así se localice la cota de nivel máxima 72.80 metros, para posteriormente cuantificar físicamente las superficies totales de tierras afectadas.
