Tokyo 2020 está fijamente en la mira de Waldo Ramírez Ríos. Entrena duro, fuerte, con la ilusión de representar a México en lo que será el debut del karate en Juegos Olímpicos y esta ahí defendiendo la bandera tricolor.
Sin embargo, de cara a ese sueño, primeramente tiene el reto de lograr una medalla para el país en los que serán su primeros Juegos Panamericanos, en Lima 2019, a los que calificó recientemente en la Copa Norteamérica.
El especialista en la modalidad de kata que se encuentra en Oaxaca impartiendo un seminario, ha tenido un maravilloso año, donde además fue medallista de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018.
Sobre lo que fue su participación en la Copa Norteamérica, comentó: “fue un evento de muy alto nivel competitivo, los dos países(Canadá y Estados Unidos) participaron con medallistas panamericanos y de nivel mundial pero logramos superarlos gracias a un trabajo previo muy fuerte que estuvimos realizando”.
Waldo Ramírez Ríos espera comenzar de manera brillante el 2019 con su participación en el Selectivo Nacional en enero en busca de la calificación a los campeonatos centroamericanos y panamericanos de la especialidad, que serán en marzo y abril, respectivamente, y subir al podio en éstas dos últimas justas internacionales.
Y posteriormente brillar en la justa continental más importante del ciclo olímpico.
“Serán mis primeros juegos y quiero empezar con una buena medalla”, mencionó en entrevista con Noticias Voz e Imagen de Oaxaca.
“Nuestra mira está en Juegos Olímpicos, no dejamos de entrenar, no hay día por el que no luchemos por llegar ahí y creo que más allá de lo que puedo compartir a los niños y jóvenes en los seminarios, es la lucha personal que debes tener en la búsqueda de tus sueños.
“Busco motivarlos, incentivarlos a que sigan luchando, que sabemos que es difícil pero entre más complicado es el camino, más se disfruta alcanzar esa meta”, acentuó el karateca originario de la Ciudad de México.
LA KATA, DE ALTA COMPLEJIDAD
A cerca de la modalidad de kata, que puede resultar poco atractiva para el público, destacó la alta dificultad que se requiere en su ejecución y enfatizó el entrenamiento, que incluso es más intenso que para el combate.
“La mayoría de las personas cuando escuchan artes marciales siempre lo relacionan con combate pero de hecho la kata es un combate imaginario, para el que su preparación es más rigurosa y tiene una gran complejidad.
“He tenido la oportunidad de presentar al país también en combate y creo que el entrenamiento más complicado es para la kata. Es una preparación muy fuerte”, reiteró el entrenador de la organización La Sabiduría del Guerrero.
“Tengo la suerte de que el entrenador lo tengo en casa-su papá Waldo Ramírez Flore-. A nivel mundial el entrenamiento de kata es más exhaustivo. Es una modalidad que el público debería darse la oportunidad de apreciarla y conocerla más”, puntualizó.
FUERA DEL KARATE
Fuera de la actividad competitiva del karate, Waldo Ramírez Ríos es padre de familia de una niña de cuatro años, quien por cierto, ya está dando sus primeros pasos en este arte marcial.
Waldo cursa en línea la carrera de entrenamiento deportivo en el Instituto Tecnológico de Sonora, esto, “con el fin de que los seminarios sean más completos y ofrecer una buena preparación física a los alumnos”.
Además, su actividad laboral es promotor quirúrgico.
EL MENSAJE
Al extender su mensaje al talento oaxaqueño, les dice: “hay que seguir trabajando de manera disciplinada, comprometida y con perseverancia, hay que ir paso a paso, todos soñamos con algo grande y cuando te das cuenta ya tienes un resultado muy grande.
“Hay quien quiere ver el resultado en corto plazo pero se requieren años de preparación y de exigirse mucho y, de nunca conformarse con un buen resultado sino siempre ir por algo más…”
