Eufrosina Cruz Mendoza, secretaria de Asuntos Indígenas desde hace 23 días, mostró en su comparecencia ante los integrantes de la Comisión Permanente de Asuntos Indígenas su gran capacidad mimética. Ahí, en el Congreso, la casa del pueblo, retomó la vestimenta de motivos indígenas, el discurso demagógico, la actitud de autoconmiseración, la fingida preocupación por sus coterráneos, para discursear sobre los problemas de los habitantes de los pueblos originarios.
Ataviada con un pantalón color gris oscuro, zapatos en el mismo tono y una blusa negra bordada con flores, -aunque un ayudante le resguardaba el abrigo y bolso de mano color miel-, Cruz Mendoza pretendió retomar su muy difundido origen humilde, para hablar de las necesidades de los indígenas.
Pero también lo hizo como cualquier otro político, anteponiendo a cada acción, programa, intención y hasta aspiración el agradecimiento al titular del Poder Ejecutivo, como el gran benefactor. “El Maestro Alejandro Murat Hinojosa”. El paternalismo, en su más pura expresión y, claro, la conveniencia.
Euforia oficialista
“El Plan Estatal de Desarrollo 2016-2022 del Gobierno del Estado establece como una de las primeras políticas de eje transversal, precisamente, la atención de los pueblos indígenas, a fin de garantizar la unidad sustantiva de las comunidades indígenas y afromexicanas en los diferentes ámbitos de las esferas económica, política y social; la visión del gobernador del estado, Maestro Alejandro, destinó en el presupuesto para pueblos indígenas 6 mil 675 millones 114 mil 246 pesos a través de diferentes programas”, expresó casi eufórica.
Sin embargo pronto tuvo que controlar su optimismo, pues reconoció que a la Secretaría de Asuntos Indígenas solo se le asignaron 23.7 millones de pesos, que se ampliaron a 27.6 millones de pesos, mismos que se utilizaron para gasto corriente y de operación. Es más, ahí mismo solicitó a los integrantes de la 64 legislatura un incremento sustancial al presupuesto de la dependencia.
Según el escenario, el traje
Un día antes, al acudir a las instalaciones del Congreso para cabildear su comparecencia entre los diputados, Cruz Mendoza llegó con un vestido color verde olivo, gabán en tono morado que combinaban con zapatillas de plataforma y hasta los aretes de plata de filigrana, atuendo al que sumó una bolsa de mano, que escondió apenas notó que el fotógrafo le tomaba una imagen.
Entonces su rostro era de alegría. Incluso sonrió cuando el guardia del palacio legislativo recomendaba al fotógrafo: ¡Tómale la foto con la bolsa, que no la esconda!”. La funcionaria estatal aún no redactaba su discurso de alabanza. “La indicación del gobernador es construir una nueva relación entre las comunidades y entre el gobierno; en suma, la decisión es construir desde la transversalidad un mejor porvenir con todas y para todos”.
Consulta indígena
Y aunque la mayoría de los diputados presentes en la comparecencia fueron complacientes con la ex diputada federal y local panista, la diputada de Acción Nacional María de Jesús Mendoza Sánchez, descubrió el doble discurso e intención, porque como reza el refrán: para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo.
“Usted dice que va a poner el alma en este nuevo cargo, pero porque no la puso cuando ocupó el cargo de diputada en el Congreso federal y local. Usted habla de que hay que cumplir con las consultas a los pueblos indígenas para los mega proyectos de inversión, pero usted fue la presidenta de la comisión de asuntos indígenas a nivel federal y ahí se presentó una iniciativa para regular las consultas, ¿entonces por qué si tuvo la gran oportunidad, no nada más de responder a los indígenas oaxaqueños sino a los del país, no lo hizo?”, -Bueno, tal vez porque el presidente panista Felipe Calderón lo que menos quería era que las comunidades indígenas fueran consultadas, por su gran visión-.
Los pendientes
-“¿Usted fue diputada en la legislatura local pasada, por qué no retomó la ley de consulta a los pueblos y comunidades indígenas para que fuera aprobada? Yo creo que en los hechos es cuando uno demuestra si se trabaja o no con el alma”.
La legisladora le expresó que espera, que ahora sí represente como debe de ser a los indígenas y pelee por ellos. “Hay muchos indígenas presos, muchos indígenas que se mueren de hambre y la verdad solo hay discursos”.
Mendoza Sánchez aseveró que no se requiere ser morenita, ni andar disfrazada de indígena, para defender a los indígenas, “cuando se tiene la intención, se hace”.
