SAN PEDRO POCHUTLA, Oaxaca.- Ante el interés de prestadores de servicios náuticos de Puerto Escondido en promover turísticamente el avistamiento de ballenas y contribuir a la conservación de la especie, investigadores de la Universidad del Mar (UMAR) realizan actualmente estudios para ampliar la zona de observación de la Costa de Oaxaca hacia este polo turístico.
A unos días de que se inició oficialmente la temporada de avistamiento de ballenas de la especie jorobada en playas de Puerto Ángel, San Agustinillo y Mazunte, periodo reconocido y regulado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) del 5 de diciembre al 31 de marzo, cada vez existe mayor interés de tour operadores por sumarse a la capacitación para observación de la especie y con ello ofrecer una experiencia natural inolvidable a visitantes que llegan a la Costa durante la temporada de invierno.
Producto turístico
En esta ocasión, a tres años de que la dependencia ambiental declaró a playas de Pochutla y Tonameca como zona de avistamiento, y dado el reconocimiento de la actividad como un producto turístico de gran valor, ahora las playas de Puerto Angelito, Principal y Carrizalillo podrían formar parte, desde el año próximo, de la llamada sexta zona de observación a nivel nacional.
“Los tour operadores de Puerto Escondido mostraron mucho interés y solicitaron el estudio de la UMAR, y es muy probable que la próxima temporada que inicia en diciembre del 2019 ya tengan una nueva zona de observación de ballenas, que sería una extensión de la zona seis; pero el estudio que realizamos será entregado hasta abril y de ahí la Semarnat determinará su viabilidad”, afirmó Francisco Villegas Zurita, profesor investigador de la UMAR y fundador del Grupo de Investigación Mamíferos Marinos de Oaxaca (GRIMMOX).
Conservación y turismo
El especialista detalló que a partir de los estudios biológicos y turísticos que realiza su equipo a petición de la cooperativa La Rosa de los Vientos, será la Semarnat la que determine en unos meses si es factible la ampliación de la zona de observación, con lo que cerca de 40 tour operadores que ya fueron capacitados, podrían ser acreditados como guías en el lugar.
Villegas Zurita apuntó que como desde hace tres años, previo a la temporada de avistamiento, prestadores de servicios náuticos se capacitan en la Costa para ofrecer el servicio al turismo, lo que resaltó, es fundamental para el cuidado de la especie, pues se evita que los mamíferos que migran hacia Centroamérica sean acosados por malas prácticas como acercamiento excesivo de lanchas o ruido de motores que los alteren.
Acecha “extinción” a la jorobada
Aclaró que actualmente, de las 14 poblaciones de ballena jorobada que existen en el mundo, dos de ellas están consideradas en “peligro de extinción”, una de las cuales es la que migra de América del Norte hacia Centroamérica y pasa por la Costa oaxaqueña, formada por unos 400 organismos, y por cuya conservación confluyen esfuerzos a nivel mundial.
Académicos de la UMAR han realizado desde hace siete años estudios rigurosos sobre el comportamiento y la migración de las ballenas en su paso por las aguas del Pacífico. La vulnerabilidad de la especie ha concedido a su trabajo de investigación un valor incalculable para el rescate y preservación de la jorobada.
Se adelanta migración
A pesar de que cada año la temporada de migración es distinta, este año, señaló Villegas Zurita, observamos de manera particular que las ballenas están adelantando su migración, pues desde noviembre estamos viendo ballenas en números mayores que en años pasados, por lo que prevemos que será una muy buena temporada.
“Afortunadamente tenemos datos de siete temporadas migratorias y ello nos permite tener una idea de cómo se comporta esa población, y lo estamos haciendo en Oaxaca investigadores mexicanos; nos están pidiendo información y colaboración de otras partes del mundo sobre el tema”, destacó.
