El secretario de las Infraestructuras dio a conocer que en el caso de la autopista Barranca Larga-Ventanilla, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) declaró desiertas las licitaciones de cuatro tramos, por lo que los trabajos de la supercarretera Oaxaca-Puerto Escondido se retrasará unos meses más de lo previsto.
Recordó que al inicio la obra se concesionó a la empresa Omega, después se cedieron los derechos de construcción a Ingenieros Civiles Asociados (ICA), pero al quebrar esta empresa, se quedaron abandonados los trabajos.
“El gobernador Alejandro Murat gestionó, al inicio de su administración, 3 mil millones de pesos para concluir la carretera y los maneja el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), que dependen de Banobras; ellos se hacen cargo de la negociación para reiniciar los trabajos de la misma, pero se dilatan un año para ponerse de acuerdo ICA y el Foinadin, quien compra la concesión por lo que ahora Banobras es la concesionaria”.
Añadió que en el caso de la supercarretera Oaxaca-Istmo, no hay arreglo entre la concesionaria –que es Carso– con la SCT, encargada de la autopista, por lo que el Fonadin está negociando para llegar a un arreglo y poder en breve concesionarla.
