A falta de resultados, la comparecencia del secretario de finanzas Jorge Gallardo Casas ante las comisiones unidas de presupuesto y hacienda se convirtió en un show que pasó de lo grotesco a lo deseable. El presidente de la mesa directiva, César Morales Niño, envió al funcionario literalmente a la chingada y la diputada panista, María de Jesús Mendoza Sánchez, le propuso presentar su renuncia para colocar en su lugar a un oaxaqueño honrado.
El formato establecido por la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la 64 legislatura no ayudó. En los primeros diez minutos de su intervención Gallardo Casas solo habló del informe del tercer semestre de este año, cuyo documento se encuentra en línea, y lo presentó en nueve diapositivas, en verdad nada importante.
El tema de la deuda pública estatal decidió dejarlo para su segunda intervención, pero las participaciones de los diputados, confusas, sin verdaderos cuestionamientos y sin contexto, facilitó la tarea del servidor público que sólo respondió lo que quiso. “Los asuntos de los damnificados se ha trabajado con las autoridades federales, sobre todo Sedatu; el 15 de diciembre se espera dispersar el apoyo del censo de este año; los programas sectoriales son tema de Coplade; el PIB cayó 3 por ciento por sismo; los ingresos del estado crecieron pero hay que recordar que únicamente el 10 por ciento son de recursos propios, por lo que no tiene mayor impacto en la entidad …”.
Deuda
Sobre la deuda pública, que prometió profundizar en su momento, señaló que la deuda pública se incrementó porque la cuenta pública comprende todo el 2017 y los informes trimestrales están hasta septiembre de este año, entonces no se puede comparar. De deuda pública son 2 mil 200 millones de pesos adiciones que se tomaron para la atención del Fonrec, por el sismo. Nada más, según sus palabras.
Sin información, sin explicaciones, sin responsabilidad, Gallardo Casas creyó que había salvado su comparecencia, pero apenas venía la respuesta.
Así al hacer uso de su derecho de réplica, desde la tribuna camaral, Morales Niño mostró un boleto impreso en una hoja en blanco. “Por su aportación a Oaxaca, señor secretario, quiero hacerle un regalo ya que se acercan las fiestas decembrinas y las vacaciones, a nombre del pueblo de Oaxaca: es un boleto, es para las tres de la tarde no lo vaya a perder eh, es de Oaxaca al rancho que no ocupará nuestro presidente; es un boleto a la chingada. Señor, lo tiene bien ganado. Pero no sonría, no lo exime del destino que tuvieron sus antecesores, ¡la cárcel!”.
Por su parte, la diputada panista Mendoza Sánchez solicitó al funcionario: "Yo le exijo, por el beneficio de Oaxaca, que renuncie señor secretario. La verdad usted y su quipo no tienen la capacidad para manejar los destinos financieros del estado de Oaxaca".
Las priistas Lilia Mendoza Cruz y Aurora López Acevedo intentaron defender al funcionario del gabinete estatal, aunque más ayudaron Alejandro Avilés Álvarez y Gustavo Díaz Sánchez en funciones de guaruras.
