El diputado de Morena Othón Cuevas Córdova sintetizó las cuatro horas de negociación con el PRI en la sesión de instalación de la 64 legislatura, con una frase de doble sentido: "Así es la primera vez, duele, pero después se acostumbran". Y es que acostumbrado a tener todo, ayer el PRI solo pudo obtener la secretaría de la mesa directiva en el Congreso.
La negociación retardó la instalación de la legislatura, -la ley marca que la sesión debe iniciar a las 10:00 horas-, porque el diputado priista Alejandro Avilés solicitó primero la presidencia de la mesa por ser su fracción del PRI, la segunda mayoría. Pero los minutos pasaron, se convirtieron en horas y nada. Una facción de Morena y del PT rechazó tal pretensión con el argumento de ser coalición opositora mayoritaria.––
Los invitados y familiares de los diputados, no acostumbrados a estas reuniones, se desesperaban en las butacas, mientras diputados de Morena, PT y PRI entraban y salían de la sala del pleno, para consultar a sus homólogos. Los que no desesperaban eran dirigentes partidistas y políticos: Raymundo Carmona Laredo, del PRD; Nancy Ortiz, de Morena; la diputada federal Maribel Martínez; Eligio González Illescas, del PRI; el ex secretario de salud Juan Díaz Pimentel, entre otros, acostumbrados a las grillas y los grillos.
Priistas, morenistas, y hasta el diputado saliente Toribio López Sánchez, exigieron a la presidente de la Comisión Permanente de la 63 legislatura, Nelly Espinosa Santiago, que reiniciara la sesión una vez que transcurrió la media hora que concedió de receso, pero nada se arreglaba.
-“¡Ya pasaron 40 minutos; Toribio ponte chingón!”, exigía desde su curul el priista Gustavo Díaz Sánchez (a) El Gato, ante la ausencia de los coordinadores de Morena, PRI y el presidente de la mesa directiva, César Morales Niño.
A las 11:21 el diputado perredista que integra la Comisión Permanente, Toribio López Sánchez, solicitó a Espinosa Santiago: "Presidenta ya es momento de que reanude la sesión, por respeto a todos los que estamos aquí".
- Diputado nosotros estamos aquí cumpliendo con nuestra responsabilidad, pero si los diputados de la 64 legislatura no alcanzan acuerdos, que se imponga la unidad. Expresó la presidenta de la Comisión Permanente y continúo la espera.
Ya me aburrí
-¡Mamá, ya me aburrí, tengo hambre! Expresaba la pequeña hija de la diputada Aleida Tonelly Serrano Rosado, mientras el tiempo transcurría con parsimonia.
“Ellos (los priistas) piden la presidencia o la vicepresidencia de la Mesa Directiva y por supuesto que no lo vamos a permitir porque corresponde a los partidos coaligados con los que competimos juntos el 1 de julio; están amagando con no permitir la toma de posesión pero hubo un mandato del pueblo en la elección”, explicaba Cuevas Córdova en una de sus tantas idas y venidas por las oficinas del Congreso.
En tanto su compañero Ángel Domínguez Escobar insistía que el PRI pretendía comportarse como cuando era mayoría y ese no era el caso. “(Alejandro) Avilés puede pedir las perlas de la Virgen pero hoy es diferente, hoy la coalición Juntos Haremos Historia somos mayoría; primero querían la mesa directiva, ahora la vicepresidencia, pero hoy es diferente”.
La derrota de Alejandro Avilés fue tal, que después de cuatro horas de negociación, ingresó a la sala del pleno cabizbajo y serio. Intento hacer bromas con su fiel escudero, el Gato, pero era evidente su malestar por la derrota.
Rinden protesta
Finalmente a las 14:09 horas, los diputados de rindieron protesta y eligieron presidente, vicepresidente y tres secretarios.
Los morenitas, petistas y de encuentro social iniciaron el festejo en plena sala. “¡Es un honor estar con Obrador!”, ¡Es un honor estar con Obrador!”, gritaban en medio de aplausos.
-¡Usted fue electo presidenta de todos los diputados, no de unos cuantos!”, recriminó El Gato, pero Morales Niño continúo con la consigna, sumado a los coalicionistas.
Ya enfiestados, los representantes populares entonaron las Mañanitas en honor de Andrés Manuel López Obrador, por su cumpleaños. “¡Viva López Obrador!, “¡Viva la Cuarta Transformación!”.
Sin embargo en la escalinata de acceso al salón del pleno, Alejandro Áviles respondió a la embestida. “Debe haber un equilibrio de las fuerzas políticas porque si no es así, cómo transita un Congreso. ¡Quiero todo! No, no, no… son voraces”.
