"Yo soy medio oaxaqueño", afirma el escritor y editor Francisco Hinojosa. Esta es la primera entrevista que concede. Recién llegado a la ciudad, el autor de libros de poesía, narrativa y literatura infantil, habla del homenaje que le ofrecerá la 38 Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), encuentro que además, le dedicó uno de sus foros.
"Este homenaje, para mí fue una sorpresa agradable, porque he tenido una cantidad de historias agradables con todo Oaxaca. Aunque no nací aquí, mi primer trabajo profesional fue en Oaxaca. A los 20 años trabajé para un Instituto de Investigación e Integración Social del Estado, que tenía su sede en Xoxocotlán. La primera lengua a la que fui traducido fue al zapoteco y el primer ilustrador de uno de mis libros fue Francisco Toledo".
Tales inicios en el estado le aseguraron un vínculo con Oaxaca, lo cual considera una maravilla, porque además es uno de los autores consentidos de la FILO y el sello con el que publica sus novelas es Almadía: "Tengo un sentimiento de adhesión y me siento como hijo adoptivo de aquí". Por si fuera poco, tiene una ahijada: la Biblioteca Profesor Ventura, en San Jacinto Amilpas.
La escritura sana
El poder liberador de la escritura es sanador, así lo considera Francisco Hinojosa. Sí, sabe que la escritura puede liberar. Sus procesos creativos parten de varios territorios: tener la sugerencia de un tema, tener la idea completa, como el caso de su cuento La peor señora del mundo -que escribió como venganza a su vecina- y la construcción de personajes, que para él es lo más común.
"Algo que me sucede más a menudo, es construir personajes: los armo, los siento junto a mí y luego los tengo ahí durante varios años, otros salen más rápido. Pero ahora soy más benevolente con mis personajes, luego de que supe lo que es encarnar a uno".
Y es que tras su debut en el teatro con Tierra océana, de Boris Schoemann, ya sabe lo que es interpretar a un personaje creado por una mente que no es la suya. "Con esto, mi experiencia fue al revés ahora". En la obra hace varios papeles, además de que es el narrador: "No sólo es crear personajes, a veces se trata de ser uno y eso es lo que me faltaba para completar mi tarea de narrador".
Niños lectores, los más exigentes
Francisco Hinojosa sabe que escribir para niños representa una responsabilidad fuerte, porque asegura que los niños son los lectores más exigentes: "No se van con cualquier cosa, menos ahora; entonces, algo con lo que yo no estoy contento, no lo publico. Yo tengo que estar satisfecho y cuando lo estoy, puedo llenar las expectativas de uno niño o joven que me vaya a leer".
Para el autor de A golpe de calcetín, la lectura y la tecnología pueden convivir y su ejemplo es el éxito de Harry Potter, una saga en la que no existe la tecnología de punta y cuyos lectores son niños que adoptaron a nivel mundial un libro, sin tener de por medio a tabletas o teléfonos.
"Soy muy optimista con las estadísticas que dicen que los niños y mexicanos leemos poco. Recordemos que las encuestas toman en cuenta a los de 12 años para arriba y entonces el resultado es que leemos como tres libros al año, pero si tomáramos un universo, de los 5 a 12 años subirían los números bastante y como muestra están las ferias del libro".
Pancho Hinojosa, el rockstar
La Orquesta Basura es otra de las sorpresas que la vida le dio y es que confiesa que nunca imaginó disponerse a la experiencia de subir al escenario como una especie de rockstar. "Tengo 64 años y a esta edad, meterme a esto, no lo imaginé". En el show de la Orquesta Basura, que se presenta en esta FILO, Hinojosa lee La peor señora del mundo, mientras los músicos tocan con instrumentos hechos con materiales reciclables.
"Los jóvenes de la orquesta son muy entusiastas, además son multi-instrumentistas, compositores y lauderos, ya que ellos construyen todos sus instrumentos con material reciclable. De una raqueta hacen una guitarra, con un rin hacen un bajo, con una máquina de escribir vieja hacen un acordeón, con un tubo de de pvc hacen un clarinete y con una lata de atún hacen una jarana. Encontramos algo que nos une, que es el juego, me gusta jugar y a ellos también, por eso hicimos un click".
Tras su debut en teatro y las presentaciones con la Orquesta Basura, el escritor dejó en pausa la escritura, pero ahora piensa retomar varios proyectos. En todos los años de escribir, sabe que el autor escribe una parte y otra parte le pertenece al lector. Francisco Hinojosa sonríe y se deja contagiar por el entusiasmo de esta fiesta de las letras, que este año le rinde homenaje.
