Pasar al contenido principal

Juan Villoro disecciona a la Ciudad de México

Foto(s): Cortesía
Carina Pérez García

Juan Villoro saluda desde la ventana del área de prensa de la 38 Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), a una de sus lectoras más jóvenes; le muestra la pantalla de su celular y le anuncia que aún conserva la foto que se tomó con ella en la feria pasada. Pide dos minutos que se convierten en 20 para saludarla y vuelve sonriente a la sala para hablar de Vértigo Horizontal (Almadía, 2018), libro de crónicas en el que la protagonista es la Ciudad de México.


De jeans, camisa de manga corta y una sonrisa ineludible, el escritor y periodista comparte cómo diseccionó a la Ciudad de México para escribir 408 páginas en las que aborda a la gran metrópolis, caótica y entrañable, en dos velocidades: desde sus historias cercanas: la experiencia como ser uno de los 28 redactores del borrador de la Constitución de la ciudad, hasta su reporteo sobre la Semana Santa en Iztapalapa, la lucha libre o los niños que viven en la calle.


Un universo entero


"Cuando alguien emprende un libro sobre la Ciudad de México, habla de un universo entero. Es una ciudad tan grande que es difìcil abarcarla; además, es una de las grandes experiencias que han brindado las macrópolis del siglo 20: han crecido en forma tan avasallante, que han sometido a sus habitantes a un desconcierto que nunca antes había ocurrido en la historia".


El autor de Los culpables voltea al pasado y comparte que en lo que él lleva de vida, la Ciudad de México ha aumentado 70 veces su tamaño; es decir, que la ha ido viendo transformarse, tanto, que de alguna manera es ya otra ciudad a la que conoció en la infancia, otra ciudad a la que conoció en su adolescencia, en su primera juventud e incluso hasta hace 10 años.


"Conocemos siempre una ciudad en dos velocidades; una de ellas, la ciudad íntima que nos consta: el barrio donde nacimos, donde fuimos a la escuela, donde hemos trabajado, los recorridos más significativos para nosotros, donde nos han pasado cosas verdaderamente importantes a nosotros; esta es la ciudad íntima, personal, pero al mismo tiempo la ciudad es tan extensa que hay muchos barrios, colonias que nos resultan bastante ajenas, incluso, desconocidas. Yo no creo que nadie haya estado en todas las calles de la Ciudad de México, ni el más laborioso de los taxistas".


Vivir en la ciudad


Villoro propone toda una ruta que se llama vivir en la ciudad. Es así como el libro está estructurado; al abrir el libro, da la bienvenida al lector un mapa de las líneas del metro, un trazo personal, la línea autobiográfica de sus recuerdos de infancia, con su abuela, de su paso por el servicio militar y de su experiencia como uno de los 28 redactores del borrador de la Constitución de la ciudad. Esto le permitió entender a la ciudad muy de cerca.


Juan Villoro aborda también temas que no le habían sido tan cercanos, como los niños que viven en la calle, que es uno de los grandes dramas de la Ciudad de México: "yo hice un reportaje sobre ellos, de esta manera abordo a esa otra ciudad que conozco menos y que trato de conocer como cronista y periodista.


"Por eso digo que tiene estos dos niveles: lo muy cercano y la otra ciudad que vas conociendo como un simple testigo, como entrometido" y sobre el título Vértigo horizontal comparte: "tiene que ver con la sensación que produce ver algo que se extiende en el horizonte".


Ciudad horizontal


Juan Villoro recuerda que la mayoría de las grandes ciudades han apostado por densificar los edificios y tener una selva de concreto. La imagen típica es la de Manhattan, una ciudad vertical, en tanto que la Ciudad de México creció como una ciudad horizontal. Él observa que esto ha cambiado, porque ahora se está volviendo una ciudad de edificios elevados.


"Yo quise captar sus últimos 50 años de expasión horizontal. Así que cuando me preguntas cómo ordené las crónicas, pienso que cuando comencé los textos no tenía una idea clara que se iban a convertir en un libro. El texto más antiguo probablemente fue escrito hace unos 25 años y es a partir de hace ocho años que pensé que tenía material suficiente para publicar un libro".


Su pretensión era ser suficientemente abarcador, variado y al mismo tiempo suficientemente limitado para que fuera un libro sobre la ciudad, sin que se convirtiera en una enciclopedia. El libro tiene prólogo de Nestro García Canclini y se puede conseguir en estos días, hasta el 28 de octubre, en la FILO, en el Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.