Para muchos de los oaxaqueños, principalmente de escasos recursos, un tamal y un atole forman parte del desayuno diario por ser alimentos vendidos a bajo costo; sin embargo, a partir de la prohibición del unicel, el consumo de éstos podría ser inaccesible.
Dejar de ser expendidos en recipientes de unicel y migrar hacia otros de materiales como cartón, representará un incremento de hasta 50%, estimaron expendedores de tamales y atole instalados en el primer cuadro de la capital.
Consultados sobre la medida, indicaron que no fueron notificados de manera oficial por los inspectores de comercio en vía pública sobre la nueva disposición, en tanto recriminaron que no existiera un acercamiento para revisar alternativas que permitan tener una verdadera disminución en los materiales contaminantes.
“Si vamos a sustituir el unicel por plástico al final resulta lo mismo”, dijo Arturo, expendedor de tamales ubicado en la esquina de Alcalá e Hidalgo.–
El hombre señala que al día utiliza al menos 50 vasos de unicel, cada paquete de 25 piezas le cuesta 13 pesos, mientras que comprar de cartón es un gasto de 80 pesos por 50 vasos.
Para el hombre, las autoridades deben ir más allá del consumidor final del producto, ya que ni quienes producen ni quienes lo venden en paquete son sujetos de sanciones pues el reglamento sólo establece a quienes vendan alimentos en este material.
“Los amolados vamos a ser nosotros y los que tienen un tamal y un atole como desayuno o cena porque muchas veces vienen con su dinero contadito, exacto porque no hay más, Ahora decirle que el café que le costaba 10 pesos se lo voy a dar a 13 o 15, definitivamente le va a desajustar”, manifestó.
Manuel, otro expendedor, a un costado de Catedral, indicó que la medida para muchos fue sorpresiva porque los inspectores en ningún momento alertaron al respecto.
“Nos hemos enterado así de boca de la gente, pero no nos han dado de manera oficial un documento en donde nos explique que ya no podemos vender con unicel”, declaró.
Aunque la medida de prohibir el unicel ha sido aplaudida por la ciudadanía en general, hasta ayer, entrada en vigor la medida, muchos de los expendedores en vía pública aún servían los alimentos y bebidas en recipientes de dicho material.
