A pesar de que los costos de la harina, manteca, huevo y otros insumos para elaborar el pan aumentó de 30 a 50 por ciento en los meses recientes, el delegado de la Cámara de la Industria de la Panificación en Oaxaca, Armando Pascual Guzmán, aclaró que los “ajustes” por pieza han sido de centavos.
Consideró que ante el alza de los combustibles este sector es el más castigado: "Nos sacrificamos, no podemos subir porque nos controlan el precio; exhorto a las autoridades federales para ver de qué manera se nos puede apoyar para que nosotros nada más hágamos un ajuste y no un incremento en los precios como cualquier otra empresa que maneja maquilas u otros productos".
Los precios de cada pieza de pan es variable y depende de cada panadero. En el sondeo de servicio 2018 de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el precio del bolillo en tiendas de autoservicio de la ciudad de Oaxaca va de un 1.19 a 2 pesos, pero ese monitoreo no incluye a panaderos tradicionales como Carlos Santiago Santiago, quien en Villa Díaz Ordaz aún vende la pieza de bolillo a 2 pesos, pero por el "aumento considerable" en la materia prima requeriría aumentar 50 centavos "para que nos deje algo".
En el caso del pan dulce, el precio es variable como tan diversos son sus tipos, pero considera que requiere de un aumento similar o de entre 30 y 40 centavos.
"No sé quién nos pueda ayudar con un subsidio para tener más materia prima, algún crédito", opinó.
Según el directorio estadístico nacional de las económicas del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) en Oaxaca existen 833 unidades económicas dedicadas a la elaboración de pan y otros productos de panadería, en su totalidad en la modalidad de panadería tradicional. Por el número de personas que emplean, casi el cien por ciento son micro y pequeñas empresas.
