Luego de la debacle del Partido Acción Nacional (PAN) en Oaxaca, "tambores de guerra" amenazan el proceso de elección interna que se empatará con el cambio de dirigencia nacional a realizarse a más tardar el 15 de noviembre próximo.
La escisión generada en la contienda interna de diciembre de 2016, que protagonizaron los grupos encabezados por Luis de Guadalupe Martínez Ramírez y Natividad Díaz Jiménez, quienes junto con José Manuel Vásquez Córdova pelearon la presidencia del Comité Directivo Estatal, causó una herida profunda que derivó en la derrota del pasado proceso electoral y en el proceso de expulsión de 204 militantes.
Según los estatutos, en el segundo semestre de este año deberá renovarse el Comité Ejecutivo y los Directivos Estatales. Aquí, el pulverizado PAN, cuyo padrón estatal consta de apenas 4 mil 951 miembros activos, elegirá un Comité que a juicio de los afectados por el proceso de expulsión, se busca a modo de la actual dirigencia.
Periodo de Natividad Díaz
El más cuestionado de los comités directivos, el encabezado por Natividad Díaz Jiménez, presidenta por tribunales más que por respaldo de la militancia, concluirá entre el 16 y 18 de noviembre próximo y, de acuerdo a la normatividad, su aliado Juan Mendoza Reyes no podrá repetir en el cargo.
Según fuentes internas, en el PAN local hay por el momento ocho aspirantes a liderar ese partido: Sergio Bello Guerra, actual concejal del Ayuntamiento capitalino; Luis de León Martínez Sánchez, diputado federal, hijo del ex aspirante a presidir el PAN Luis de Guadalupe Martínez Ramírez; Alejandra García Morlán, ex diputada local y sobrina del ex presidente interino, Luis Zárate Aragón.
José Manuel Vásquez Córdova, sempiterno aspirante a dirigir al blanquiazul, fiel promotor de Rafael Moreno Valle; Gerardo García Henestroza, vinculado al grupo calderonista y promotor activo de Margarita Zavala, además opositor interno de la actual presidenta y, Javier Castellanos García, actual secretario general del PAN en Oaxaca.
De acuerdo a los panistas de cepa que conocen la situación, la contienda obliga a acomodos entre grupos que se darán de acuerdo a la alineación nacional, donde se prevé el revanchismo entre el grupo de Ricardo Anaya y el de Felipe Calderón.
El resentimiento que guardan los grupos en pugna a nivel local, sumado a la situación que prevalece a nivel nacional, preocupa al panismo oaxaqueño, pues la quema del edificio en el proceso interno pasado, es muestra, dicen, de los alcances vandálicos a los que pueden llegar.
Al respecto, el secretario general del blanquiazul en Oaxaca, Javier Castellanos García, aseveró que en las condiciones en que se encuentra el partido en la entidad no hay mucho que pelear, por lo que esperan que la elección permita la unidad entre la militancia y el rescate del proyecto panista del lugar donde quedó en las pasadas elecciones.
No sirve ganar por ganar: Peraza
A casi 20 años de distancia, el panismo vive en México lo que aquí advirtiera uno de los ideólogos más destacados de ese partido, Don Carlos Castillo Peraza, quien a poco de dimitir a su militancia visitó Oaxaca coincidentemente el día de aniversario del partido.
En aquel momento se percibía un ambiente triunfalista en el panismo, Fox venía fuerte y el 2000 olía a triunfo, en ese momento desde aquí Castillo Peraza lanzó una advertencia: "La cuenta larga, no puede estar supeditada a la cuenta corta".
Él no explicó la metáfora -el que entendió, entendió-, Castillo Peraza les recordaba que el fin último del PAN no era ganar elecciones sino formar ciudadanía, que ganar por ganar no servía de nada si se olvidaban los principios.
La advertencia se ha ido cumpliendo, la euforia del triunfo y poder nubló la visión y se dejó de ver lo trascendente: la política con ética y con valores. Hoy el PAN paga las consecuencias.
