En pleno 2018 una familia puede destinar hasta dos mil pesos por semana para comprar alimentos y cerca de mil pesos para el transporte.
En promedio el salario de los oaxaqueños no supera los 8 mil pesos mensuales, para muchos que carecen de seguridad social, la salud debe ocupar el tercer lugar en su lista de prioridades y sólo acuden a consulta privada cuando su malestar les impide acudir a trabajar o realizar sus actividades cotidianas.
Y es que según cifras de la Encuesta Nacional de Gastos en los Hogares 2016 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, que estudia los patrones de gasto de los hogares y sus ingresos con una muestra de 81 mil 515 viviendas, de los ingresos que recibe una familia, 64.3 por ciento proviene de su trabajo; y la segunda fuente 15.6 % de transferencias, entre ellas las remesas.
Los donativos en dinero de otras instituciones y los beneficios de los programas gubernamentales ocupan el tercero y cuarto lugar.
Oaxaca es uno de los estados con los menores ingresos promedio trimestrales, percibiendo un total de 23,258 pesos y únicamente 2.7 % del gasto de los hogares se destina a los servicios de salud, pero hay enormes diferencias entre deciles, en el estado los más pobres recibieron apenas 8 pesos en promedio para su gasto diario.
La misma encuesta pero en gastos anuales por hogar y según los tipos de gastos, las familias oaxaqueñas gastaron más en vivienda, electricidad y gas con un total de 24,226.70 pesos anuales.
El segundo gasto fue en alimentos y bebidas no alcohólicas con 23,380.74, seguido por prendas de vestir pues los oaxaqueños gastaron 7,181.76 pesos en 12 meses.
Los gastos sin especificar y que comúnmente se conocen como gastos hormiga alcanzaron los 6,725.12 pesos.
Para la compra de artículos y muebles para el hogar se destinaron 5,644.63 pesos mientras que comidas en restaurantes y hoteles utilizaron 5,499.78 pesos anuales.
Donde menos gastaron fue en eduación y salud, estos dos rubros tuvieron mil 192.56 pesos y mil 605.92 pesos cada uno.
