¡Te bajas o te partimos tu madre cabrón! Fueron las palabras que escuchó Edgar, quien junto con su esposa y compañeros de trabajo viajaban a bordo de una camioneta, para después ser bajados con lujo de violencia de su vehículo por elementos de la Policía Municipal.
LA PESADILLA.
Eran aproximadamente las 03:00 horas del pasado lunes, cuando Laura Patricia, Edgar, Cristobal Alejandro y Pedro, viajaban a bordo de una camioneta propiedad de Edgar, cuando se percataron que dos delincuentes estaban asaltando a Carlos y a otro familiar que viajaban a bordo de una motocicleta, esto sobre la calle de Morelos, casi enfrente del negocio Cielito Lindo.
Por lo que, al ver a sus familiares que eran atacados por dos sujetos que les habían dado alcance en otra motocicleta y los estaban golpeando para robarles, fue que descendieron de la unidad para apoyarlos y entre todos, recuperar las carteras y celulares que les habían quitado.
Posteriormente, las víctimas, emprendieron de nueva cuenta su viaje hacia su casa con dirección a Niños Héroes, por lo que, tanto Edgar quien conducía el vehículo, Laura Patricia, Cristobal Alejandro y Pedro, continuaron su viaje.
Sin embargo, al llegar al cuartel Morelos, fueron detenidos por elementos de la Policía Municipal, los cuales bajaron a la fuerza al conductor, sin permitir siquiera que pusiera el freno de mano a su unidad, por lo cual, se fue sobre dos vehículos que se encontraban perfectamente estacionados.
“Uno de los policías amenazó a Edgar que si no bajaba accionaría el arma, por lo que él le contestó que lo hiciera, porque nos estaban deteniendo sin motivo ni razón”, comentaron.
GRABARON LOS HECHOS.
Al ver lo que estaba sucediendo, Laura Patricia empezó a grabar el actuar de los elementos, que sacaron a todos ellos y los remitieron a los separos de la Policía Municipal, para luego detenerla a ella también, ya que estaba grabando con su teléfono celular y exigiendo sus derechos, los cuales, en ningún momento les fueron leídos por parte de quienes los detuvieron, además que no les dijeron el motivo.
Fue en los momentos en que los encarcelaron que les dijeron que fueron detenidos por robo con violencia, ya que los asaltantes, los habían denunciado de que a ellos los habían asaltado.
“No tuvimos derecho hacer una llamada a nuestras familias, nos tuvieron secuestrados, porque no nos dejaban ni movernos, a mi los policías me empezaron a manosear”, destacó Laura Patricia.
Mencionaron que al revisarles sus pertenencias, los policías encontraron nada propiedad de las supuestas víctimas, “los dos chavos que nos denunciaron dijeron que llevaban cadenas, esclavas y no hay nada que compruebe que teníamos pertenencias de ellos”.
EFICACIA O COMPLICIDAD.
Para ellos fue una sorpresa que no en cuestión de minutos los detuvieran los elementos policiacos, cuando la mayoría de las veces tardan hasta tres horas en llegar, “lo que pasa es que están coludidos con los asaltantes, porque nada más avanzamos algunas cuadras cuando nos detuvieron”.
Para ser liberados tuvieron que pagar a los asaltantes, la cantidad de 25 mil pesos, o de lo contrario pasarían cinco años en algún Centro de Readaptación Social (Cereso) además que tienen que pagar la cantidad de 60 mil pesos por los daños ocasionados a los demás vehículos, “dinero que no tengo, por lo que perderé mi unidad, todo porque los elementos policiacos fueron arbitrarios con nosotros, no me dejaron estacionar bien mi vehículo y los verdaderos asaltantes siguen haciendo de las suyas en las calles de la ciudad y eso no es justo”.
TRABAJADORES HONESTOS.
Aseguraron que son trabajadores honestos que se ganan su sueldo honestamente, sin embargo, debido a que fueron detenidos, difamados, secuestrados, ella perdió su trabajo y a Cristobal Alejandro lo dieron de baja en su escuela, supuestamente por ser parte de una pandilla, la cual no existe.
Solicitaron a las autoridades correspondientes para que se investigue a este tipo de elementos, así como se les finque responsabilidades por su actuar, ya que protegen a delincuentes que siguen en las calles, lo cual habla, de la pésima justicia que se imparte en el estado.
