Montados en bicicletas, jóvenes que habitan alrededor del basurero de Zaachila, hicieron un llamado a la conciencia de la ciudadana que habita en la capital del estado para disminuir la generación de basura, problemática que está haciendo crisis.
“Estamos viviendo como en una bomba que puede explotar en cualquier momento”, señaló Yuli Denis Cruz Juárez integrante de Sikanda, organización que desde 2014 trabaja con la población joven en la zona.
El tiradero municipal, no sólo es un punto de riesgo por enfermedades e inseguridad, también lo es por la acumulación de gas metano que podría ocasionar una explosión.
Durante la rodada “Más derecho, menos desechos” establecida sobre la ruta el Llano, Jardín Conzati, Cruz de Piedra y Santo Domingo, quienes integran el grupo explicaron a la ciudadanía que la basura no desaparece con arrojarla en un basurero.
“Debe haber conciencia sobre a dónde va la basura y como llega toda revuelta, no separada. Hay basura de hospitales de carnicerìas que desatan un olor horrible”, expuso Yuli.
Mostraron fotografías que reflejan la magnitud del problema de la basura. De igual manera pidieron a la ciudadanía escribir propuestas para aminorar la generación de desechos, entre éstas destaca la compra de productos a granel para reducir la cantidad de empaques de productos.
Diariamente Oaxaca de Juárez y sus 22 municipios conurbados producen aproximadamente mil toneladas de basura por dìa, en promedio 1.2 kilogramos por persona que son depositados en el basurero de la zona oriente de la Villa de Zaachila.
En ese punto habitan más de 17 mil 500 personas de los cuales cerca del 30 por ciento son jóvenes y adolescentes. La presencia del basurero genera importantes impactos en tèrminos ambientales, sociales y económicos, señala Sikanda.
Alrededor del basurero Sikanda ha registrado cuatro principales formas de violencia: de género y sexual; acoso; castigo físico y psicológico; y violencia externa consecuencia de las bandas, situaciones de conflicto y peleas.
