A la intemperie, sobre pedazos de cartones con lo que bucan soportar lo duro y rugoso del piso, como compañeras una que otra cobija o una chamarra, así son las difìíciles condiciones a las que se enfrentan familiares de pacientes del hospital regional Dr. Manuel Velasco Suárez de San Pablo Huixtepec, una realidad que es ajena a las autoridades.
Como en la mayoría de hospitales de Oaxaca, es común para la gente habilitar cualquier espacio y pasar la noche en medio de carencias en la sala de urgencias o en las banquetas de este nosocomio.
Los primeros rayos del sol anuncian la mañana, en la pequeña sala de espera de cuatro por cuatro, Salvador Martínez Ojeda mantiene la mirada perdida. Lleva 15 días a la expectativa de la mejoría de su esposa y bebé; durante ese tiempo ha enfrentado no sólo preocupación, también frío, hambre y desesperación.
Las condiciones son difíciles, pero cualquier lugar es bueno para dormir. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Chava vive en la Cieneguilla, Zimatlán, una localidad ubicada a 25 minutos de distancia de este lugar, aunque puede ir y regresar a su casa, los gastos lo absorben al grado que prefiere pasar las horas en la pequeña sala en espera de buenas noticias.
Pero, las condiciones empeoran para las personas que vienen de comunidades rurales y son de escasos recursos.
El calvario
"No sé como describir todo lo que he pasado, pero sí puedo decir que es desgastante, doloroso y preocupante. Mi esposa ingresó por presión alta, aquí la atendieron bien y rezo todos los días para que se repongan lo más pronto posible", dice Salvador.
Menciona que en algunas ocasiones recibe el apoyo de una de sus hermanas que le permite ir a su casa a bañarse y cambiarse para regresar de inmediato y pasar las noches afuera del nosocomio.
Aquí no se puede dormir, o hay mucho ruido o por estar pendiente a ver si te llaman o hace falta algún medicamento que hay que ir a comprar, es muy duro
Salvador Martínez cumplió 15 días en el hospital de Huixtepec, espera mejoría de esposa e hijo. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Sin albergue
En la misma situación se encuentra Joel Vázquez que después de tres días está a la espera de la alta a su madre. “Estamos muy cansados, desde el sábado mi papá y yo no hemos dormido casi nada, no nos dejaron pasar a la sala de emergencia, así que hemos dormido en la banqueta”.
Mientras, Manuela M. y su hermana, de Santa Cruz Huixtepec, se tallan los ojos tan pronto y dan los primeros rayos del sol; cada una estira el cuerpo, denotan haber pasado una mala noche y lo evidencian en el rostro.
Hemos pasado un frío tremendo, pero qué le vamos hacer, preferimos pasar así que buscar un hotel o albergue, aunque no lo hay
El hospital de Huixtepec fue creado para atender principalemte a mujeres embarazadas. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Silvia Monzerrat, corrió con mejor suerte, ella y sus sobrinas pasaron la noche acurrucadas en la batea de su camioneta, ahí colocaron cobijas suficientes y almohadas, para mitigar el frío mientras esperan la alta de su cuñada que acaba de dar a luz. “Es muy incómodo estar así, creo que no se puede hacer nada”.
Los familiares coinciden que el hospital requiere de un albergue que les permita un techo donde pasar la noche, pero simplemente ven lejana una posibilidad.
El hospital Dr. Manuel Velasco da atención a pacientes de al menos 315 localidades ubicadas en la región, y la atención está totalmente rebasada.
Comercio se aprovecha
Aunado a la penuria que pasan los familiares, se suman los altos costos de alimentos de los comercios locales. Un atole “aguado” les cuesta 10 pesos, una torta sin suficiente carne 16 pesos o un taco de tortilla de maíz recién hecha hasta 20 pesos o más.
El comercio local que se ubica abusa de la necesidad de las personas. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Silvia asegura que es un abuso el que cometen los comerciantes, dado que la mayoría de los personas que se encuentran ahí son de comunidades alejadas y de escasos recursos.
En tres días nos hemos gastado mil pesos en pura comida, está carísima y, lo peor, es la gente que no dinero suficiente para hacer un gasto como este.
Entre carencias trabaja el hospital
A los personas se les complica la espera de la mejoría de sus familiares cuando tienen que ir a comprar medicamentos que se requieren porque en el hospital no hay los suficientes.
El personal del nosocomio Dr. Manuel Velasco Suárez reconoció que también padece la crisis que pega a todo el sector salud de Oaxaca. Sin instrumental suficiente, material de curacion y medicamentos lo único que les queda es dar un buen trato a los pacientes.
También menores sufren la espera de familiares enfermos. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Reconocieron que están rebasados en capacidad, al grado que se realizan hasta tres cirugías por turno, pero el problema no es tan severo como el Hospital Civil Dr. Aurelio Valdivieso.
En estos momentos, dicen, en la clínica no cuentan con gas suficiente, por lo que dan prioridad a la preparación de alimentos.
Mientras, las largas esperas continúan, algunos reciben noticias alentadoras otros se niegan a aceptar la pérdida de sus enfermos.
