Miles de millones de pesos son acumulados por el Gobierno a través de fideicomisos que se utilizan para disfrazar los subejercicios presupuestales.
Los recursos depositados en estos instrumentos financieros se reportan como gastados, y aunque no son usados, ya no se devuelven a la Tesorería de la Federación.
Para este año, la Cámara de Diputados autorizó en el Presupuesto de Egresos de la Federación transferir 38 mil 315 millones de pesos a los fideicomisos.
Hasta el 31 de marzo pasado la la disponibilidad de recursos en estos fondos era de 808 mil 146.9 millones de pesos.
Estos recursos se han ido acumulando en distintos ejercicios fiscales porque, entre otras cosas, son creados para financiar proyectos multianuales o constituir fondos para el pago de pensiones.
Sin embargo, la opacidad con la que se manejan ha permitido que sean utilizados para concentrar recursos y ejercerlos sin la fiscalización del Congreso.
Por ejemplo, el Fideicomiso del Sistema de Protección Social del Sector Salud, al tercer trimestre de este año tenía recursos acumulados por 91 mil 673.5 millones de pesos, que equivalen al 75 por ciento de todo el presupuesto destinado al sector en este año, que es de 122 mil 557.3 millones de pesos.
También es el caso del Fideicomiso para Administrar la Contraprestación del Artículo 16 de la Ley Aduanera, el cual, al 31 de marzo pasado, tenían una disponibilidad de 39 mil 155.8 millones de pesos, una cantidad superior en 48 por ciento a todo el presupuesto de la Secretaría de Hacienda, que para este año asciende a 26 mil 458.2 millones de pesos.
Fines distintos a los creados
Otro fideicomiso que ha acumulado cuantiosos recursos es el E-México, creado en el 2002 para promover el acceso a las nuevas tecnologías, el cual, a marzo pasado, tenía una disponibilidad de 8 mil 341.8 millones de pesos.
Desde febrero de 2013, la Auditoría Superior de la Federación (ASF), al presentar los resultados de la fiscalización de la Cuenta Pública 2011, alertó sobre la acumulación de recursos en este fideicomiso que podrían ser utilizados para fines distintos al que fueron destinados.
Un ejemplo más un fideicomiso que acumula más dinero del que eroga, es el constituido por el Senado para la construcción y equipamiento de su nuevo edificio sede, el cual ya está completamente terminado.
De enero a marzo de este año dicho instrumento registró ingresos por 11.7 millones de pesos, egresos por un millón 125 mil pesos, y una disponibilidad de 644.7 millones de pesos.
