“Ricardo” tiene 40 años, es de la Costa. Sus adicciones lo llevaron a cometer violencia física, económica y psicológica, reconoce que los problemas con su pareja se agravaron por su drogadicción. Para tratar de resolver las cosas, dejó las drogas, pero la abstinencia lo afectó en su estado de ánimo.
“Un día llega mi esposa y me reclama la falta de dinero y sus necesidades para mis hijos, mi irresponsabilidad causó que ella se enojara conmigo y me reclamara.”
Días después surgió otra discusión por la falta de dinero. Ricardo estalló: la golpeó frente a sus hijos. Su esposa lo denunció, pues no era la primera vez que él ejercía violencia sobre ella.
Familias en Oaxaca se rompen por la violencia que los hombres ejercen sobre sus parejas, pero existe una alternativa para evitar la desintegración familiar, la rehabilitación del agresor y de acuerdo con datos del Centro de Reeducación para Hombres que Ejercen Violencia contra las Mujeres (CREHVM), 2 mil 757 usuarios han sido atendidos en programas reeducativos.
La Fiscal Especializada en Delitos contra la Mujer por Razón de Género de Oaxaca señala que de enero a diciembre del 2017 se iniciaron 2 mil 288 carpetas de investigación, de las cuales el 70 por ciento fueron por violencia familiar (mil 705).
La región donde se registra más violencia en contra de la mujer, es en la Mixteca, aseguró la titular Edna Liliana Sánchez y enfatizó que la cultura de la denuncia existe principalmente en Oaxaca de Juárez y la región del Istmo de Tehuantepec.
Informó que en lo que va del 2018 se han iniciado 11 carpetas de investigación por homicidios dolosos de los cuales 2 fueron determinados como feminicidios.
La fiscal opinó que un factor que propicia violencia contra de la mujer es el patriarcado, dónde se piensa que todo lo masculino es mejor que lo femenino, “los agresores piensan que tienen el derecho de agredir con impunidad y las mujeres piensan que es normal que ellos las agredan”.
Malas emociones
“Pensaba que no era gran cosa lo que le había hecho a mi esposa y no le di importancia a las sesiones a las que el juez me mandó, hasta que volvieron a detenerme y mandarme a las pláticas de reeducación.”
“Ricardo” ha entendido los tipos de violencia que ejercía hacia su esposa, desea que ella y sus hijos lo perdonen y asegura que los hombres ven la violencia como algo normal, por lo que consideró que es importante informarse para evitar lastimar a sus seres queridos.
De acuerdo al psicólogo responsable del programa “Convivencia sin Violencia”, Sergio Zúñiga Ojeda, los varones generan una identidad basada en tener el control de la relación, que las cosas sean y se hagan como quieren y que la pareja se someta a esos deseos.
Asegura que el hombre desarrolla un mal manejo de las emociones al no permitirse expresarlas de una manera sana y respetuosa, en lugar de eso las oculta, reprime, en ocasiones siente miedo o tristeza, pero las transforma en ira y las expresa causando daño.
Centro de Reeducación
Como parte de las políticas públicas de prevención y por el alto índice de violencia de género en Oaxaca se creó el Centro de Reeducación para Hombres que Ejercen Violencia contra las Mujeres (CREHVM), que busca brindar atención especializada.
La directora de este centro, Lidia Marusia López Andrade detalló que es uno de los tres centros que existen a nivel nacional, donde brindan atención a 93 usuarios de los cuales 40 asisten de manera voluntaria y 53 por orden de un juez.
En este espacio se imparten temas con perspectiva de género, para que los hombres se responsabilicen de la violencia que ejercen y tengan alternativas para solucionar sus conflictos.
Los voluntarios y las personas que acuden por orden judicial, deben asistir durante un año a sesiones de 2 horas 30 minutos cada semana.
El CREHVM logra que el 90 por ciento de usuarios cese de ejercicios de violencia física, además, el centro cuenta con el programa “Convivencias Sin Violencia”, dirigido a jóvenes para erradicar sus actitudes violentas desde el noviazgo, desde el 2016, 69 jóvenes han sido canalizados por vía jurídica y educativa.
Desde la creación de este centro, la titular asegura que más de 3 mil personas han sido sensibilizadas sobre el tema, incluyendo cuerpos de seguridad municipal, estatales y federales, instituciones gubernamentales, educativas y empresas de seguridad privada.
De acuerdo con la encuesta ENDIREH, la violencia ejercida contra las mujeres en la escuela, es de índole sexual en 38.3%, el 34.1% psico-emocionales y el 27.7% físicas y los principales agresores son los compañeros.
En el ámbito laboral, 27 de cada 100 ha experimentado algún acto violento, principalmente sexual y de discriminación por género o embarazo.
Tipos de Violencia
Existen varios tipos de violencia que se ejercen en contra de la mujer, de acuerdo a la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, hay varios tipos de violencia que son comunes entre los que se encuentran la violencia física, que es cuando se lastima el cuerpo de la pareja, por ejemplo, empujones, jaloneos, cachetadas, golpes, patadas o cualquier daño físico con o sin objetos, este es el tipo de violencia más conocida.
También existe la violencia psicológica, que es cuando se lastima la autoestima de la pareja, sus sentimientos o sus pensamientos, ejemplos de este tipo de violencia es cuando le gritan, la insultan, la amenazan, la humillan, se burlan de ella o la hacen sentir mal, los celos constantes entran en este tipo de violencia.
La violencia sexual es cuando a la pareja la obligan a realizar actos sexuales o eróticos, ejemplos de este tipo de violencia son los tocamientos, manoseos, relaciones sexuales forzadas o la penetración con cualquier objeto, sea o no nuestra pareja.
La violencia económica es lastimar a la pareja por medio del control de los recursos económicos, por ejemplo, quitarle dinero, controlar cuánto gana y cómo lo gasta o no aportar para el sustento de los hijos e hijas y la violencia patrimonial se da cuando a la pareja le destruyen, roban o venden sin su permiso, sus pertenencias u objetos de valor.
Para el psicólogo Sergio Zuñiga Ojeda, la violencia hacia la mujer se puede evitar desde la adolescencia, derivado de esto nació el programa “Convivencia sin Violencia”, el cual busca orientar a los jóvenes y erradicar sus actitudes violentas.
A nivel nacional, las estadísticas indican que 8 de cada 10 jóvenes ejerce violencia en contra de las mujeres y el tipo de violencia que predomina a esta edad es la psicológica, física y sexual.
Actualmente 12 hombres entre 15 y 25 años acuden al programa, de los cuales 4 fueron canalizados por la autoridad educativa, 6 por la vía judicial y 2 voluntarios.
Este programa que se creó hace dos años, busca expandirse a nivel estado aunque ahora lo hace a nivel regional en los Valles Centrales.
El encargado del programa, aseguró que las actitudes violentas promueven relaciones de desigualdad e inequidad en donde la mayoría de veces los hombres reaccionan de manera agresiva.
“Nosotros aprendemos a interactuar a partir de la familia y el contexto, si aprendemos que por medio de la violencia solucionamos un conflicto vamos a introyectar esa información y entender que cualquier problema se puede solucionar con violencia”.
El especialista aseguró que derivado de este pensamiento, el adolescente va a ejercer violencia y limitar ciertas conductas de su pareja derivado de la percepción de que existen mandatos sociales únicos, cuando la realidad dista de ello.
