Colonos del Barrio de Xochimilco se oponen a la apertura de una tienda de conveniencia en la zona, una de las nueve más antiguas de la ciudad. Exigen ser consultados.
En menos de tres semanas, la cadena de tiendas de autoservicio OXXO culminó la obra negra de lo que será un nuevo local. Para ello, tuvo que haber contado con permisos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ya que el polígono pertenece al Centro Histórico.
La oposición de los colonos, explicó Lourdes Carrasco, integrante del Barrio de Xochimilco, es porque su presencia perturbaría la imagen, seguridad y armonía de la zona.
La construcción se ubica justo en donde inicia calle empedrada de Rufino Tamayo que conduce hacia los arquitos de Xochimilco, conocida así al acueducto construido entre 1727 y 1751.
“No concebimos que el INHA haya dado los permisos para esa construcción cuando sabemos lo difícil que es que se nos otorgue hasta un permiso para pintar la fachada de nuestro domicilio”, indicó.
Lourdes Carrasco indicó que ubicar una tienda de conveniencia en este punto generaría un problema importante de tráfico e incluso de accidentes viales por la cantidad de vehículos que llegan a estacionarse.
El problema de inseguridad -dijo- se generaría por la venta de bebidas alcohólicas, “la muestra de lo que puede pasar es el ubicado en San Felipe en donde vemos a los borrachos tomando en el estacionamiento”, declaró.
El barrio de Xochimilco está dividido en zona norte y sur definidas las zonas por la Calzada Héroes de Chapultepec.
De manera general el barrio de Xochimilco fue un lugar en donde alguna vez hubo alfareros y artesanos. Hoy en día sobreviven algunos talleres de hojalatería y de textiles como la cuarta generación de la familia Leyva.
Los oficios, la población y la extensión del territorio del barrio de Xochimilco fueron cambiado desde su fundación en 1486.
