Los incendios forestales y la tala ilegal son problemáticas que han acabado con el 40 por ciento de los bosques de Oaxaca en los últimos 14 años, este último fenómeno se calcula que arrasa con 392 mil metros cúbicos al año de recursos maderables, según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente. (Profepa)
Hace 27 años se extraía de forma legal hasta 1 millón 987 mil 719 m3 y de manera ilegal, calculaba el Inegi en ese entonces, el 30 por ciento, es decir, aproximadamente 596 mil 315 m3.
Cabe mencionar que la mayoría de las especies que se detectan taladas eran encinos , seguido del pino y oyamel, esta última, señala el organismo público hoy en día, está en peligro de extinción.
Apenas en febrero la Profepa estimó que en Oaxaca se tala ilegalmente hasta la misma cantidad legal, que según el Diagnóstico Forestal de la entidad realizado por Grupo Mesófilo, son 392 mil 015 m3 al año. Es decir, la tala ilegal y la tala legal alcanzarían hasta los 784 mil 030 metros cúbicos anuales.
Ahora bien, el Inegi aborda que los distritos con mayor extensión de zonas arboladas son también las más explotadas y estas corresponden al distrito de Juchitán y el distrito Mixe, con 77 mil y 92 mil metros cúbicos de madera extraídos anualmente.
Cabe señalar que a nivel nacional, el problema de la tala ilegal representa el 8 por ciento de la deforestación del territorio.
¿A dónde va la tala ilegal?
Aunque no existen datos oficiales de todas las zonas en donde se comercia la producción ilegal de madera, sí se tiene registro que una está ubicada sobre las riveras del Atoyac en la capital del estado. Allí, refiere la Comisión Estatal Forestal, se vende la producción de la Sierra Sur.
El ingeniero Rodrigo Saavedra Fuentes, menciona que son grupos específicos y ubicados los que, en su mayoría, incurren en la tala ilegal.
"En los Mixes no tienen temor, muchas veces se les ve haciéndolo y se solicita apoyo de las autoridades pero rara vez se interesan por seguir el curso de la investigación porque hay acuerdos".
Acusa que también mucha de la producción ilegal se vende fuera del Estado.
"Aquí (en Oaxaca) no es difícil venderla, sólo se requiere convencer a la autoridad, también hemos sabido de la venta a estados como Guerrero y el Estado de México, ahí es aún más fácil comerciar".
Por último, el ingeniero lamenta que las autoridades forestales sean ajenas a darle solución al conflicto.
"Hay muy poca vigilancia, prácticamente toda la labor de vigilancia la hacen los propietarios, las familias de las comunidades. El respaldo de la autoridad por regular y sobre todo atacar este mal no existe", concluye.
