La falta de pago de los 25 millones de pesos que el Régimen Estatal de Protección Social a la Salud adeuda al Hospital de la Niñez Oaxaqueña doctor Guillermo Zarate Mijangos lo tiene en una crisis financiera e impide solventar las carencias de medicamentos.
El adeudo se generó por la atención que durante 2016 y 2017 brindó personal del nosocomio a través de la cartera del Seguro Médico Siglo XXI del Seguro Popular, recursos de la Federación que se entregan al año o ejercicio fiscal siguiente.
La directora del nosocomio, Rocío Arias Cruz, reconoció que si bien se tiene un abasto general del 75 por ciento, hay insumos y medicamentos que se deben racionalizar, pues los 8 millones de pesos de pesos que canalizó la Secretaría de Finanzas para estos primeros cuatro meses del año se acabaron desde la semana pasada.
“Se nos ha ido acabando lo que más se usa, estamos al día y racionando, lo que le hace creer al trabajador que ya no tenemos, lo que les causa molestia y ahora se lleva un mejor control para que sé de lo que se quiere por cada paciente”, explicó.
Estimó que el hospital requiere un gasto mensual promedio de 3 millones de pesos para adquirir medicamentos, pero en estos cuatro meses sólo se suministraron 8 millones, es decir dos terceras partes del monto requerido que no se completó con los recursos del Seguro Popular porque no se han canalizado.
De acuerdo con personal médico y de enfermería, de los 20 o 22 ingresos que en promedio se tienen a diario, hasta un 80 por ciento les falta algo, ya sea equipo, personal médico para su atención o medicamentos que deben costear la familia del paciente.
Si se subsiste es porque se reciben donaciones de insumos y medicamentos, pero en la actualidad faltan equipos para transfusión sanguínea, algunos antibióticos como ceftraxona, cefotaxima, clindamicina, furosemide o budesonide, cuya presentación viene en caja con cinco frascos.
Faltan también soluciones fisiológicas de 50, 100 o 250 mililitros, ipatropio/salbutamol para nebulizar, extensiones de oxígeno, puntas nasales y solución salina.
Por la falta de insumos y medicamentos, entre julio y agosto de 2017 el personal del Hospital de la Niñez suspendió por 39 días los servicios de consulta externa, limitando la atención a urgencias.
