En lo que va del año seis mujeres han muerto durante el parto en Oaxaca, hecho que posiciona a la entidad en el lugar 12 en incidencia de casos en el país.
Los datos contenidos en la página del Observatorio Nacional de Muerte Materna, precisan que, hasta la semana epidemiológica número 13, en total habían ocurrido 172 muertes maternas en México.
Las principales causas de defunción registradas fueron enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria en el embarazo, parto y puerperio (26.7%), hemorragia obstétrica (25.1%) y aborto (5.8%).
El mapa de la pobreza
En Oaxaca, la muerte materna es la condena que viven las mujeres víctima de condiciones de pobreza, marginación y rezago educativo. Más del 50 por ciento de las que perecieron durante el embarazo, parto o puerperio de 2010 al 2014.
Al igual que en el mapa de pobreza en donde Oaxaca pelea la posición de mayor rezago con Chiapas y Guerrero, la entidad se ubica en el segundo lugar por razón de mortalidad materna con 30 defunciones por cada 100 mil nacidos vivos.
“Hay una relación intrínseca entre la pobreza y la muerte materna. Las mujeres más pobres son quienes tienen menos acceso a servicios de salud, a información sobre sus derechos, así como menos recursos económicos y vínculos para poder acceder a otros servicios”, explica Mayra Morales Aldaz, representante en Oaxaca de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Ddser).
La pobreza -expone- ocasiona una disminución en la calidad de vida en términos generales pero sobre todo de acceso a una vida digna y llevar un embarazo con los cuidados que se requiere, pues carecen de las condiciones para hacerlo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el alto número de muertes maternas en algunas zonas del mundo refleja las inequidades en el acceso a los servicios de salud y subraya las diferencias entre ricos y pobres.
Del 2007 al 2016 la entidad registró 382 muertes maternas, cada una traducida en uno, dos, tres o hasta cinco huérfanos.
