Desde ayer, la sede de Avenida Juárez del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) acoge la representación identitaria, más allá de clichés folclóricos, tarea que el escultor consturyó a partir de un elemento natural y representativo del estado: el guaje, como sugerencia de lo oaxaqueño.
"Ser oaxaqueño es una cuestión camaleónica, de distintos colores e incluso texturas y sabores", opina Javier Santos, y detalló que los materiales que ocupará para su pieza escultórica es el huaje, la ceniza y unos circuitos eléctricos.
Javier Santos estudió la Licenciatura en Artes Plásticas y Visuales en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado 'La Esmeralda' en la Ciudad de México.
En su trayectoria ha realizado muestras de su trabajo en diversos foros a nivel nacional e internacional; ha sido acreedor a diferentes subsidios para su formación profesional en los que destaca el FONCA en el año 2008-2016, FOESCA 2009; es cofundador de Ec-Lab espacio dedicado a organizar y difundir eventos culturales.
Actualmente Javier Santos imparte la clase de escultura en el Taller Rufino Tamayo, en la ciudad de Oaxaca.
