El Diablo no pudo correr más y fue alcanzado.
Vecinos de la colonia Paraje Santa María, de la agencia de Trinidad de Viguera lo observaron en una de sus calles y fueron tras él.
José, como es su nombre, recibió una golpiza y quedó solo en calzoncillos, ya que su ropa fue desgarrada.
Los enardecidos vecinos provistos de palos, piedras, barretas y algunos hasta con machetes lo llevaron por la fuerza a la calle Corregidora, donde continuaron golpeándolo.
El Diablo pedía clemencia, pero mientras intentaba hablar, lo único que recibía eran golpes.
“Lo vamos a matar, es un ratero, se llevó la varilla de la colonia, que traigan la gasolina”, gritaba un vecino.
El grupo de al menos 20 personas continuaban golpeándolo y se mofaban de él.
“Así ibas a terminar, siempre te lo dijimos si regresabas a robar a las casas te íbamos a matar”, sentenció otro vecino.
Con silbatos, las personas que ya se encontraban en la calle comenzaron a llamar a su demás vecinos para preparar lo que sería el linchamiento de El Diablo.
Eran las 11:30 horas cuando uno de los mismos vecinos realizó la llamada de auxilio al número de emergencias para pedir la intervención de la policía, ya que de lo contrario se consumiría el linchamiento.
Unidades de la Policía Municipal y estatal fueron movilizadas al lugar, sin embargo, al no contar con la dirección exacta, recorrieron prácticamente todas las calles de la colonia Eucaliptos, de la agencia de Pueblo Nuevo.
Los elementos fueron ubicados por los mismos vecinos de la colonia Paraje Santa María, al señalar que el grupo de personas se encontraba en la calle Corregidora con dirección a las riberas del Atoyac.
El rescate
Policías municipales llegaron al lugar donde se hallaba el grupo de personas.
Lo que recibieron fueron insultos y amenazas.
Los vecinos se mostraron con los policías y les pidieron que se retiraran, que no “protegieran” al ladrón porque lo iban a linchar.
Pese a la presencia de la policías, varios hombre seguían golpeando a El Diablo.
Ante el riesgo de un desenlace fatal, como el ocurrido hace unos meses en la colonia Azucenas de la agencia de San Martín Mexicápam, los policías llegaron hasta donde se encontraba el sospechoso y procedieron a rescatarlo.
De inmediato lo abordaron en la patrulla y salieron de la colonia, ya que los vecinos habían dicho que cerrarían la calle para evitar que la salieran.
El Diablo fue rescatado y trasladado a la Cruz Roja para su atención médica.
“Yo no hice nada. Lo del robo de las varillas fue hace varios días”, fue lo único que pudo decir.
