Pasar al contenido principal

Censura Iglesia "pobreza institucionalizada" en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Luis Ignacio Velásquez

El mayor obstáculo para la labor pastoral en Oaxaca es la pobreza institucionalizada por injusticia social, de la que se aprovechan algunos individuos o grupos que generan falsas esperanzas en la sociedad o aquellos que fingen trabajar, afirmó el dministrador apostólico de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello.


Sostuvo que la pobreza es muy preocupante porque no es por flojera, ya que Oaxaca es un pueblo que trabaja, “sino porque en la medida que va creciendo la injusticia van aprendiendo otros a no trabajar, a ganar o buscar dinero sin trabajar o trabajando mal o simulando que trabajan y eso ya es corrupción”.


Al reunirse con el Decanato de Oriente, que agrupa a sacerdotes y agentes de pastoral de los templos católicos Los Príncipes, Candiani, El Rosario, San Sebastián Tutla, Ixcotel y Felícitas y Perpetua para agradecer su colaboración, dijo que hay situaciones que no solamente son obstáculos transitorios, sino hay obstáculos que duran muchos años, hasta generaciones. “Quizá uno de los más impactantes es la pobreza por injusticia social, la pobreza que se encadena, cuando hay grupos que emergen para aprovecharse de la ignorancia, de la buena voluntad de otras personas”.


Añadió que además la injusticia se va cristalizando en la manera de guiar a una sociedad, aunque no todos los guías hacen eso, “pero sí se va cristalizando por organización y grupos que cada vez más se van empoderando, eso lo palpa uno en distintas regiones”.


“Va corrompiendo no solamente el dinero, sino también van desalentando el estudio, el luchar por el bien, luchar por la unidad, porque estos grupos y algunas maneras de guiar a la sociedad van experimentando que mientras más se mantenga en la ignorancia, se puede aprovechar de manipular la información, de la mala educación, del desvío de fondos; eso yo lo he palpado a través de los años, no necesariamente de quien está al frente y dirigiendo todo, a veces la cabeza muestra disponibilidad y se esfuerza, pero son otros los niveles quienes se han corrompido o los que se han desviado”.


Abrir caminos desde la fe


El arzobispo que espera la llegada de su sustituto una vez que cumplió con el ordenamiento legal de solicitar su retiro al cumplir 75 años de edad, subrayó que cuando una sociedad todavía no toma conciencia, mejor prefiere ser dirigida y alimenta la esperanza en cada periodo electoral. “A ver si este sí resulta mejor, pero la esperanza activa va por otro lado, la esperanza activa desde la fe es ir abriendo camino, no violento; moviendo a otros, no para oponerse ni menos para dañar a otros; siempre la fe mueve a ser constructores aun en situaciones difíciles”.


“Es un mal la inercia que retarda la propuesta constructiva y positiva cuando nos dejamos manipular y dejamos crecer la esperanza de que todas las soluciones vienen de una persona o de tal grupo. ¡No! La solución de fondo viene cuando la sociedad toma conciencia de lo que tiene y de lo que le falta para mejorar”.


Aseveró que la pobreza no buscada puede ser una oportunidad para desencadenar capacidades y posibilidades y es ahí donde la fe puede entrar mejor, “ir ayudando a sostener la esperanza pero no solamente esperar de manera pasiva, sino de manera activa, qué se puede hacer en la familia, con los vecinos”.


En la casa parroquial de Felícitas y Perpetua, insistió en que el mayor problema que vivió en sus 14 años de ejercicio pastoral en el estado de Oaxaca es la pobreza casi institucionalizada y no por mala voluntad de algunos dirigentes, “sino (porque) ya se estructuró y entre más dejemos crecer el mal, va a costar más trabajo decidirse por el bien porque se ve todo imposible”.


“La situación más difícil para mí ha sido esa, una pobreza desde hace años y se acaba de informar que Oaxaca ya alcanzó el primer lugar del estado más pobre de todo el país, eso preocupa mucho”.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.