La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) Sierra Juárez-Mixteca, difundió en su perfil de Facebook las fotografías del avistamiento de un ejemplar macho de Jaguar en la zona de los Valles Centrales, a través del plan de monitoreo para la conservación de esta especie de felinos en peligro de extinción.
El monitoreo biológico que se lleva a cabo de manera permanente, ha retratado, en diversas ocasiones la presencia del gran felino de la especie Panthera Onca , ejemplares hembras e incluso cachorros.
En la zona de la Mixteca los ñuu savi o mixtecos consideraban al jaguar un animal sagrado, vínculo con su dios patrono y protector Ñuhu Dasavui, deidad de la lluvia, el agua y el trueno.
Las habilidades que lo hacen único en su medio, favorecieron que se le identificara con como un ser superior que impone respeto, devoción, temor, autoridad, poder y veneración.
Los códices registran que en Tututepec, en la Mixteca de la Costa, varios nobles de alta estirpe llevaban en su nombre el término jaguar. El ejemplo más sobresaliente es 8 Venado, Garra de Jaguar, quien en un esfuerzo de unificación dominó los pueblos de las mixtecas Alta, Baja y Costa, asegura la curadora e investigadora Martha Carmona Macías.
Para los zapotecos el jaguar, identificado con la deidad Pitao Peeche fue el dios tutelar de los bennigula´sa (gente antigua engendrada en las nubes).
También sus atributos están presentes en Pitao Cocijo, Señor de la lluvia y el trueno, la deidad más antigua e importante de su religión, pues su potente gruñido simbolizaba este último fenómeno, precursor de la lluvia.
