Guiado por la “lógica” de la estrategia comercial de “las grandes tiendas”, el limón persa sin semilla que se produce en tierras oaxaqueñas obedece un ciclo que lo hace llegar a la Ciudad de México o Martínez de la Torre, en Veracruz, para retornar a consumidores locales al menudeo.
Es en esta etapa del año cuando la escasez de producto por la temporada invernal hace que a Oaxaca ingrese limón de Colima, que en la variedad de “criollo” alcance precios de hasta 35 pesos, diez pesos más que el que se produce en el Istmo de Tehuantepec.
“Es mejor el sabor y a la gente le atrae más porque viene acerado”, explica Alma, una expendedora de la central de abasto, quien ha terminado casi todo el producto que se compra fuera de Oaxaca.
Sin negar que Oaxaca tiene la capacidad para producir todo el cítrico que se necesita para abastecer la demanda, Remigio Vásquez González, uno de los principales productores del Bajo Mixe, ubica el problema a ese manejo comercial irrisorio.
Salvo el limón de exportación, principalmente para Estados Unidos, “la producción que se va de Oaxaca regresa. Es una estrategia comercial y en eso sube el precio”.
Si un kilo de limón persa en el bajo mixe se puede comprar al mayoreo entre 15 o 20 pesos, en la ciudad de Oaxaca llega a costar hasta 28 pesos, el precio actual más alto en lo que va del año.
“Ya tiene más de 15 días que subió, estaba a 10, a 8 pesos, luego a 15, pero subió de jalón hace 15 días”, lo que para Anselma Cruz, comerciante de la Central de Abasto, se entiende por la escasez de limón persa.
Mientras pesa un puñado de limones que en conjunto pesan 2.1 kilogramos señala que el martes pasado el limón escaseo, “no hubo”. Las naranjas que vende a 25 pesos por 30 piezas, o las mandarinas por 15 pesos el kilo, “vienen de Martínez de la Torre”.
Ese municipio de Veracruz es el punto de venta estratégico desde donde se distribuyen la mayor parte de cítricos para el país e incluso en el extranjero.
De acuerdo con el productor Vásquez González, el limón persa que exporta actualmente Oaxaca alcanza precios por kilogramo de hasta 37 pesos, “porque hay demanda y poca oferta, hay poco limón”.
La floración actual estará lista en cuatro meses, cuando se espera que este cítrico se abarate, aunque para las próximas vacaciones de Semana Santa podría registrar una baja en su precio.
