En Loma Bonita, el municipio que se conocía como la capital de la piña, el precio de la fruta se ha desplomado tanto, que existen productores que prefieren darla como alimento a los animales.
Al compartir esa realidad de pérdidas de más del 50 por ciento de los costos de producción, la titular del eslabón de comercialización del Sistema Producto Piña, Diana Hernández Alducin, recuerda que el desplome empezó en noviembre del año pasado, cuando algunos lograron vender todavía la tonelada en 5 mil pesos. El precio actual es de 600 pesos, 85 por ciento menos.
Que en ese municipio se coseche piña de calidad no tiene ningún efecto positivo si “el precio está por los suelos”, una desventura que se agranda con el alza en los costos de insumos, empezando desde los fertilizantes, así como de la maquinaria que busca ahorrar en la contratación de mano de obra.
$600
el costo de tonelada de piña, cuando antes d ela crisis se vendía en 5 ml
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piñas por 10 pesos llegan a vender los productores con tal de mover el producto
De calidad, pero la prefieren de fuera
El problema mayor, advirtió, lo representa la apertura de aranceles “para que entre mercancía de otros países” y desde noviembre que empezó a bajar a tres mil y luego a dos mil pesos la tonelada de piña, venderla ahora a 600 pesos “es un caos”.
La baja de precios coincidió con la poca demanda que por la temporada experimenta el mercado, pero ese bajón se prolongó en enero y así arrancó marzo, con una “temporada raquítica”.
Por eso es común que en Loma Bonita “las camionetas pasen y estén regalando, hay productores tan molestos por el precio que se la están echando a las vacas”. Al menudeo se pueden conseguir hasta cuatro piñas por diez pesos.
La decepción de Hernández Alducin es que las autoridades no promuevan los beneficios del consumo de la piña:
“Si cada familia consumiera dos rebanadas de piña al día evitaría enfermedades del corazón, vías urinarias y otras, si hace lo mismo con otras frutas y verduras, el país no estaría tan pobre”, analizó.
Puras pérdidas
Si para sembrar una hectárea de piña se requieren 100 mil pesos, las 80 toneladas que de ahí se generan deberían venderse al menos a mil 250 pesos cada una, pero actualmente se vende a 600 pesos, generando pérdidas de hasta 48 mil pesos.
Por eso “el desplome económico en la zona se viene más grande porque los representantes gubernamentales están permitiendo la entrada de otros países sin cuidar la mano de obra de sus productores y su gente”.
Así, “la producción quedará para la gente pudiente, que nada más van a ser dos o tres”, mientras que “el resto”, se preguntó “¿de qué va a vivir si no hay otra fuente de trabajo en la zona que no sea el campo? Nos están orillando a la pobreza, a que haya más delincuencia”.
