Los maestros de la primaria “Flavio Pérez Gasga” exhiben a los niños que están contagiados con piojos.
Padres de familia de esta escuela ubicada en el centro histórico de la ciudad de Oaxaca, que por temor a represalias pidieron el anonimato, denunciaron que durante las mañanas, los estudiantes son espulgados en el patio central de la escuela, frente a toda la comunidad escolar.
Ahí mismo, añadieron, son separados aquellos que presentan pediculosis, de tal suerte que todos los niños se enteren quiénes son los contagiados.
“Me parece que no son las formas. Los niños son exhibidos primero frente a todos sus compañeritos, frente a toda la escuela, eso es una manera de denigrarlos”, dijo uno de los tutores inconformes con esta medida.
“Y no queda ahí todo, los maestros sacan las mochilas y las pertenencias de estos niños a la puerta de la escuela, para que se los lleven sus padres. En la calle hay varios padres que están esperando el resultado de esta revisión, entonces, cuando uno de estos niños contagiados sale de la escuela, también queda expuesto ante esos padres de familia que aguardan en el exterior, y todos saben que el niño que sale temprano, es porque tiene piojos”.
Advierte DDHPO violación
El Visitador General de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Juan Rodríguez Ramos afirmó que hay violación a los derechos humanos de los niños.
“En el momento en que se está exhibiendo a un niño o a una niña porque tenga piojos o pediculosis, se está atentando contra su moral o su pleno desarrollo. Cuando se le exhibe ante una comunidad, se le está afectan su desarrollo psicoemocional, porque puede ser objeto de burla, de mofa, e incluso, al grado de descriminación, es decir, no te le acerques, no te le juntes, aparte de ella, segrégala'”.
El funcionario comentó que al negarle el servicio educativo a los niños contagiados, agrava la situación.
“No es un tratamiento idóneo el que se le da, porque muchas veces los niños (su higiene) no depende de ellos mismos, sino de sus padres”.
Los padres señalaron que esta medida no les fue informada con anticipación, y que al reclamarle al director del plantel, éste respondió que es una estrategia que han practicado desde hace varios años.
Pidieron que las revisiones fueran en los salones, y en privado, para evitar la exhibición pública. Pero, manifestaron que las autoridades de la primaria “Flavio Pérez Gasga” se negaron.
La denostación pública no es lo único. Los maestros suspenden por tiempo indefinido a los niños con piojos.
“A veces puede pasar una semana o un mes para que los niños regresen a las aulas, porque deben demostrar que no tienen piojos. Nada de nada, ni siquiera muertos porque si los encuentran los regresan a sus casas”, agregó una de las mamás afectadas.
