Pasar al contenido principal

Era una ruina la alerta sísmica de Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Luis Ignacio Velásquez

Días antes del sismo del 7 de septiembre del 2017 que devastó al Istmo de Tehuantepec el sistema de alerta sísmico de Oaxaca estaba paralizado por falta de mantenimiento, ya que se debían 6 millones 250 mil pesos a la empresa encargada del servicio, lo que pudo haber generado una mayor desgracia con la ocurrencia de los temblores, reconoció el coordinador estatal de protección civil, Heliodoro Díaz Escárraga.


Al comparecer ante los integrantes de la Comisión Permanente de Protección Civil de la 63 legislatura, explicó que la administración pasada dejó un adeudo de 6 millones 250 mil pesos, por un contrato signado en el 2015 que implicaban trabajos de reparación del sistema en ese ejercicio fiscal y el siguiente. “Se pagaron los recursos del 2015 pero no los del 2016, entonces el gobierno actual pagó todo ese dinero”.


Añadió que además el sistema sísmico traía fallas muy graves que hacían prácticamente nugatorio su funcionamiento, “por lo que de manera emergente pagamos 3 millones 129 mil pesos para hacer trabajos correctivos en el 2017”.


“Estos trabajos correctivos se hicieron en julio y quiero señalar que si ese dinero no hubiera salido y no se hubieran hecho los trabajos correctivos o no hubiéramos pagado el adeudo, muy probablemente ahorita estuviéramos lamentándonos mucho, porque la alerta sísmica el 7, 19 y 23 de septiembre no hubieran funcionado; pagar todo esto posibilitó que el sistema estuviera en operación esos días”.



El titular de Protección Civil en comparecencia ayer con diputados

La deuda


Subrayó que el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico Asociación Civil (CIRES) exige también el pago de un adeudo de 17 millones de pesos, por trabajos de mantenimiento y correctivos que se dieron al sistema en el 2012.


“Como no hay contrato firmado, les propuse que nos allegaran todos los documentos en que ellos sustentan el adeudo, a fin de integrar un expediente para presentarlo a la Secretaría de Finanzas para que tome la determinación correspondiente”.


Respecto a las torres caídas por el frente frío número 25, que se presentó el pasado mes de enero, Díaz Escárraga informó que dañó la torre de Cuajimoloyas, que se destruyó totalmente, y la de Humo Chico.


“El día 30 nos avisaron de la caída de la torre de Cuajimoloyas y al medio día estaba el personal de protección civil en el lugar de los hechos diagnosticando el daño; al otro día subieron las brigadas para componer la antena, pero el equipo técnico tenía que ser revisado por la dueña de la patente (CIRES); el 2 de febrero acudieron los técnicos y ese mismo día nos enteramos que también se había afectado la torre de Humo Chico, por lo que también se hizo el diagnóstico y al día siguiente se atendió la falla, en la torre de Corral de Piedra”.


Añadió que las heladas afectaron así mismo 10 sensores y cuatro venían reportando fallas graves, a partir del frente frío número 25, por lo que en esa contingencia tenían averiadas dos torres y 14 sensores. “El problema que alertó la situación es que estos sensores constituían una unidad muy compacta y en consecuencias retrasaban el envío de la señal a la Ciudad de México, pero no la interrumpía como se aseveró en algunos medios de comunicación”.


Afirmó que el problema quedó totalmente solucionado el día 7 de febrero al ciento por ciento y que la reparación del equipo costó al erario estatal 3 millones de pesos, que está en proceso de tramitación.


Comentó que el sistema de alerta sísmico se compone de 36 estaciones sensoras de campo y 11 torres transmisoras ubicadas en los puntos más altos de la entidad. Los sensores se activan ante sismos de magnitud 5.5 y disparan la señal a las torres transmisoras, los 13 altoparlantes, la estación de televisión estatal y sus nueve estaciones radiofónicas.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.