A pesar de coincidir en la fecha, el inicio de la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, donde según los cánones de la Iglesia Católica se debe guardar ayuno y abstinencia, no se contrapone con el festejo del Día de la Amor y la Amistad, aseguró el vicario general de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Francisco Reyes Ochoa.
El también párroco de Nuestra Señora de La Merced, dijo que si bien el Miércoles de Ceniza, marca el comienzo de un tiempo especial de preparación a vivir dignamente el Misterio Pascual --la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesucristo--, convoca fundamentalmente a los fieles a la conversión para lograr el amor y la misericordia de Dios.
“Si no aceptamos la conversión, no podemos vivir la experiencia del amor de Dios en nuestra vida y ofrecerlo a nuestros seres queridos”, asentó.
De esta manera, subrayó que el festejo del Día del Amor y la Amistad no resulta contradictorio con el inicio de la Cuaresma, porque de acuerdo con la Iglesia Católica, el amor expresado por un esposo o esposa, un novio o novia, no es simplemente una relación sexual sino una entrega total a la persona amada a los ojos de Dios.
“Es aceptar el amor de Dios y llevarlo a la práctica como Dios lo pide con algún ser querido”, recalcó.
Además, destacó que expresar el amor como Dios lo pide, ayuda en la justicia, en la verdad y en la búsqueda del bien en favor de los demás.
“El amor es un signo que se expresa como un sacrificio para buscar el bien de los demás”, anotó.
El presbítero, detalló que un regalo o un ramo de flores representan una muestra de cariño en el Día del Amor y la Amistad, pero lo más importante es dar amor de corazón al ser querido.
“Un regalo no tiene nada de malo, pero lo más importante es el amor desde el corazón como lo pide Dios”, terminó.
