Ya se acerca el 2 de febrero, Día de la Candelaria y Oaxaca ya huele a tamales. Los comerciantes dedicados a la elaboración de este tradicional platillo se preparan para elaborar cientos de tamales para deleitar los paladares más exigentes.
Hay diversas opciones: de mole en hoja de plátano, rajas, salsa verde, amarillo, dulce o canario, de chepil y frijol.
Conocedor de la preparación de este platillo, José Alberto Morales heredó de sus padres el gusto por la cocina y ahora forma parte de la tercera generación que elabora este alimento desde 1958.
“Acá en Oaxaca seguimos esa costumbre de celebrar con tamales y los compra quien partió un pedazo de rosca de Reyes y le salió la representación del Niño Dios”, expresó.
Cada semana invierte en promedio 10 mil pesos para comprar los insumos de calidad para la elaboración de los tamales.
A diario en su hogar elaboran alrededor de 500 piezas de diferentes sabores que se vende en el mercado de La Merced.
Desde hace seis años asegura que los precios son los mismos “el más costoso es el de mole, los más económicos los de raja, dulce, chepil y elote”, dice José Alberto.
En 60 años que su familia lleva elaborando este exquisito platillo refiere que el sazón y la receta de la abuela son el ingrediente del éxito, “se prepara todo el mismo día, es fresco, prácticamente se cocina todo el día”.
Los insumos que constantemente varían en precio son el maíz, pollo, hojas de plátano, que en Oaxaca escasean y suben de precio.
Al ser preparado con ingredientes 100 por ciento naturales, los tamales son un alimento que se puede consumir en cualquier momento.
