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Hambruna devora a Tepetlapa, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

SANTIAGO TEPETLAPA, Coixtlahuaca, Oaxaca.-El golpeteo en la puerta le hizo latir el corazón. ¿Quién a esa hora, en ese día, en ese pueblo?, pensó y se dirigió a abrir arrastrando el paso cansado de sus 93 años de vida.


Durante los últimos dos días Carmen había pasado el mayor tiempo al filo de la cama tejiendo sombreros, invadida por la necesidad de un diálogo, pues la palma y su nuera son, desde hace muchos años, las únicas compañías en una de las tres localidades de Oaxaca con menor cantidad de habitantes.


- ¿Es usted doña Carmen?


- Sí - afirma encogiendo aún más los ojos para tratar de reconocer a sus visitantes.


- Queremos que nos cuente cómo era Tepetlapa-


Carmen García es una de las habitantes con mayor edad en la población ubicada en la mixteca oaxaqueña, una de las regiones de Oaxaca alto índice de migración. Es viuda, tuvo cinco hijos de los cuales sólo uno regresó. Dispuesta a la plática, una de las pocas desde hace muchos meses, se apresura a contestar con su voz adelgazada y fatigada.


- Pues ya le digo, había mucha gente que por la pobreza se salieron y se hicieron de por ahí. Tuvieron sus hijos y ya no regresaron. Aquí sufrimos mucho hace años. No llovía y no se daba la siembra. Nosotros sembramos de temporal y hubo un momento en que la sequía fue tanta que no había mucho para comer. Ya no tengo memoria para recordar hace cuánto.



La erosión no sólo se comió las peñas que cubren Tepetlapa, también devoró a sus habitantes. Uno de los motivos de la migración es la improductividad de las tierras.. FOTO: Emilio Morales

El éxodo


Los registros en la remembranza de los pobladores indican que el éxodo inició por el año de 1968 y se extendió después de los 70 motivado por una sequía extrema y prolongada.


Para obtener alimentos, la gente tejía el sombrero para intercambiarlo por maíz. Éste no era suficiente para alimentar a todos los integrantes de las familias conformadas entonces por mas de ocho hijos. Para no morir de hambre hicieron de la cacaya o flor de maguey su alimento complementario.


Los que decidieron salir, ya no regresaron. En un abrir y cerrar de ojos la población -cuyos registros de la iglesia remontan a 1665, se había reducido en 50 por ciento de sus habitantes.


- ¿ Cuál cree que va a ser el futuro de Tepetlapa?


-Yo siento que mi pueblo se va a acabar. Por eso yo ¡le pido a diosito lindo que regrese la gente! y volver como hace tiempo – expresa y sus diminutos ojos se llenan de lágrimas.


La casa de Carmen está levantada en cantera rosa y techo de teja como la mayoría de aquí, las cuales nacen salpidadas entre el terruño pedregoso.


Pueblo desolado


La de Carmen no es la única ubicada en la orilla del municipio, pero sí la única habitada. Al menos un 50 por ciento de las viviendas quedaron vacías, algunas debido a la migración masiva de los años de los 60 y otras por las recientes migraciones motivadas por la falta de fuentes de empleo e instituciones educativas, así como la improductividad de la tierra.


Todos los terrenos donde había siembra quedaron baldíos, llenos de palos, piedras, algunos nopales y magueyes. En otros hay chozas de madera y palma cerradas por el olvido.



El silencio reina en Tepetlapa. FOTO: Emilio Morales

Tequio añejo


Celia López Vázquez tiene 71 años de edad, es nuera de Carmen. Hace 17 años que regresó después de vivir 31 años en la Ciudad de México. Su retorno, explica, se debió al cargo municipal que le fue asignado a su esposo pues, a falta de habitantes en la población, los que están fuera y concluyeron su vida laboral en sus empleos, son llamados a prestar servicio.


La soledad de aquél recoveco de la mixteca le duele tanto como su partida inicial, pues con ella desapareció la imagen del Tepetlapa lleno de vida, de las risas de los niños y del olor a nixtamal que inundaba cada casa.


Población que se apaga


A manera de dimensionar la pérdida poblacional en Tepetlapa, Césario Santiago Santiago, presidente municipal, explica que entre 1940 a 1960 la población estudiantil en la primaria Benito Juárez era de más de 100 alumnos.


Hoy en día, en el espacio fundado al centro de la municipalidad sólo hay 25 niños en un salón multigrado.


Por el año de 1940 habían alrededor de 700 habitantes, para 1975 ya eran unos 300.


Mucha gente emigró con la hambruna. Ahora 90 por ciento de nuestra población está fuera y lo vemos en nuestras fiesta patronales”.

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