Tamaulipas. Una bala impactó en el rostro del pequeño Iker, de tan sólo cuatro años de edad, cuando él salía de su domicilio ubicado en la colonia Voluntad y Trabajo número uno de Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Los padres se movilizaron para llevarlo al hospital donde les dijeron que tenía incrustada una bala en su cabeza.
“En sí, está estable, pero está muy lastimado de su carita; lo que tiene es como un rasguño, pero es por donde entró; por su nariz entró la bala, corrió por el pómulo y la tiene adentro de su cabecita“, dijeron los padres.
Los padres hicieron en Twitter una campaña con el “#OremosPorIker” donde la gente les está ayudando económicamente.
Hasta el momento los médicos consideran un riesgo extraer la bala de su rostro, además de que la operación que necesita el pequeño Iker es muy costosa.
