SALINA CRUZ, Oaxaca.- Nadie lo concibió. No fue un plan detallado. No hubo especificaciones, sólo un enorme letrero, hoy oxidado, con el que fue bautizado como Parque Industrial y Complementario de Salina Cruz (PICSC).
El lugar se ubica a 5 kilómetros del centro de este municipio del Istmo de Tehuantepec, al noreste del puerto sobre la carretera a San Pedro Huilotepec.
Asentado en una superficie total de 50.72 hectáreas, de las cuales se encuentran urbanizadas y vendidas 29.84, el PICSC alberga a siete empresas del ramo de la construcción, producción de asfalto y distribución de gas. En cuatro casos sólo quedan los esqueletos detrás de puertas rotuladas con la leyenda “Se renta” o “Se vende”.
La carcasa del acceso principal está demarcada por una barra que controlaba el ingreso a un costado de lo que fue una industria de producción de asfalto. El portón, tiempo atrás fue violado; así lo muestran los restos de una cadena. En el intento por evitar el paso de extraños, fue colocado un sillón. Lo que fue la caseta de vigilancia tiene los vidrios reventados y una silla descuartizada. Botas industriales están repartidas por el lote de lo que fue una industria y en corto tiempo cerró.
Los empleos generados por las industrias son mínimos. FOTO: Emilio Morales Pacheco
El movimiento y el ruido provocado por las empresas asentadas no supera al del silencio del parque casi desierto.
En su conjunto, el PICSC es un despoblado de lotes dominados por la maleza que en partes ha sido utilizado como tiradero a cielo abierto, a pesar de que existe una estricta vigilancia de la Marina Armada de México sobre este punto, por estar a pocos metros de ductos de Pemex.
Al menor movimiento de automóviles ajenos a los de las empresas, los elementos se dirigen decididos con sus armas a indagar. La policía municipal también realiza rondines continuos y minuciosos, pues dicho por ellos mismos, la zona es susceptible al saqueo de combustible.
El fracaso del Parque Industrial
El fracaso de las empresas sobre este espacio no tiene una explicación concreta. “Hace muchos años se adquirió esta reserva y se lotificó con uso de suelo industrial y así se fue comercializando; sin embargo, nunca se generó la infraestructura necesaria ni se constituyó como un régimen de condominio ni con una administración”, explica César Villalobos, director del Fideicomiso para el Desarrollo Logístico del Estado de Oaxaca (Fidelo).
Pese a lo anterior, a lo largo de la última década, el espacio ha sido promocionado como el punto ideal para las empresas que requieran utilizar la vía marítima para recibir insumos o componentes, para la comercialización de sus productos a un menor costo, o para acceder a la región sureste del país por vía marítima.
Y es que el PICSC tiene acceso por el boulevard que conduce a la refinería Antonio Dovalí Jaime; asimismo, de acuerdo con la página de Fidelo, cuenta con electricidad con red de alta, media y baja tensión, con dos transformadores de 115 KVA y red de agua potable conectada a la red municipal
-¿Por qué hay un evidente fracaso de las industrias en el lugar?
-Hay temas propios de las empresas, de procesos; principalmente, las empresas instaladas tienen que ver con emulsiones o derivados de petróleo y seguramente en muchos casos el precio les debió haber impactado en sus proyecciones de inversión o de trabajo.
Derrama económica
-¿Cómo se tiene catalogado este punto; para ustedes, es un polo de desarrollo?
-Sí ha generado algún número de empleos en el municipio de Salina Cruz; y la inversión y derrama económica que generan, de hecho, está dentro del plan de trabajo poder reactivar por parte de las acciones a ejecutar dentro de la Zona Económica Especial (ZEE) y se tienen proyectado acciones para reactivar e incentivar, así como para la atracción de inversiones.
Fidelo desconoce la derrama económica que se genera por estas inversiones, así como el número de empleos que genera. El cálculo realizado es de 250 fuentes de trabajo.
Elementos de la Marina resguardan el área del Parque Industrial, para evitar el robo de crudo en los ductos que pasan por el lugar. FOTO: Emilio Morales Pacheco
En las proyecciones realizadas a futuro con la instalación de las ZEE, se encuentra esbozado un Agroparque Industrial en un predio de 132 hectáreas, el cual ya concluyó su proceso de adhesión y se suma al predio total de la ZEE.
La inversión planteada es de 500 millones de pesos. El parque, según se ha difundido, estará destinado solamente a fortalecer industrias agrícolas y otorgar valor agregado a los diversos productos que se cultivan en el campo oaxaqueño.
“Este proyecto tendrá entrada por aire, por mar y por tierra a la frontera comercial más importante que es la de Estados Unidos y con ello se pretende impulsar el crecimiento económico sostenible que reduzca la pobreza, permita la provisión de servicios básicos e incremente las oportunidades para mejorar la calidad de vida de los habitantes del Sur- Sureste del país”, afirma un comunicado de prensa.
Falsas expectativas
La colonia César Linton es la más cercana al parque industrial, sólo las separa la carretera a Huilotepec. Pequeñas casas se levantan en el lugar de calles polvorientas.
El gobierno del estado plantea la instalación de un segundo parque industrial en Salina Cruz. FOTO: Emilio Morales Pacheco
Doña Olga explica que la llegada del parque industrial en su momento causó gran expectativa entre los pobladores, pues imaginaban una importante creación de fuentes de empleo; no fue así.
Aún con la decepción, los habitantes conviven de manera armónica con las industrias asentadas en el PICSC, pues a su juicio éstas no les causan contaminación y tampoco les restan en un servicio vital, como lo es el suministro de agua.
