El Senado de la República exhortó a la Secretaría de Salud a que, en el ámbito de sus respectivas atribuciones, fortalezca las acciones orientadas a brindar seguridad médica a las comunidades indígenas que se encuentran alejadas de las zonas urbanas, con el objeto de atender la mortalidad materna, principalmente en los estados de Oaxaca y Chiapas.
El punto de acuerdo aprobado por votación económica establece que desde 2008 México ha puesto en marcha una serie de políticas públicas relacionadas con la mejora del acceso de las mujeres a servicios de salud, como acceso universal a la atención obstétrica.
Reconoce que a pesar de estos esfuerzos, aún se registran altos índices de muerte materna en el país.
En 2014, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) registró 5 mil 501 muertes de mujeres por afectaciones originadas en el periodo perinatal. El Estado de México, Ciudad de México, Chiapas y Puebla son las entidades con mayor número de defunciones femeninas por causas obstétricas directas o indirectas.
Precisa que la obstetricia es la especialidad médica que se ocupa del embarazo, el parto y el puerperio, principalmente en situaciones de riesgo que requieran de una intervención quirúrgica. Como especialidad médica la obstetricia es combinada con la ginecología bajo la disciplina conocida como obstetricia y ginecología.
Además de las complicaciones del embarazo que puedan surgir, una mujer embarazada puede tener enfermedades intercurrentes, es decir, otras enfermedades o condiciones (no causados directamente por el embarazo) que pueden empeorar o ser un riesgo potencial para el embarazo.
Cita que por su parte, el Programa de Acción Específico (PAE) de Salud Materna y Perinatal del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGSR), se construye vinculado estrechamente al Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2013-2018, en la Meta II. México Incluyente, el Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y la no Discriminación contra las Mujeres 2013-2018, y al Programa Sectorial de Salud (PROSESA) 2013-2018 el cual se vincula estrechamente con la finalidad de acelerar la obtención de resultados de impacto en la salud materna y perinatal.
