En dos meses, ninguno de los 41 diputados que conforman la 63 Legislatura de Oaxaca ha cobrado su sueldo, además que la Secretaría de Finanzas, a cargo de Jorge Gallardo Casas, tampoco pagó el aguinaldo, aseguró la priista María de las Nieves García Fernández, presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).
Con el argumento de que Celestino (Alonso Álvarez), ex secretario de salud, reventó el sistema por informar al cuarto para las doce que había que pagar salarios y aguinaldos a los trabajadores de su sector, el subsecretario de egresos, contabilidad y tesorería, de la Secretaría de Finanzas, Gustavo Marchelo Benecchi Loyola, adeuda hasta hoy, dos meses y el aguinaldo a los integrantes de la 63 legislatura estatal.
“!Esto es inaudito!, cómo es posible que una persona que tiene experiencia en el sector público no haya previsto que al fin de año se tienen que pagar aguinaldos”, expresa con evidente fastidio la presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), María de las Nieves García Fernández.
En la sala de sesiones, donde explica a algunos representantes de los medios de comunicación por qué existen tanta austeridad en el Congreso, añade que ahora el funcionario de la Secretaría de Finanzas ni siquiera le contesta el teléfono.
“Ya le dije que esto es motivo de una controversia constitucional, porque no puede paralizar al Poder Legislativo y que si era necesario iba a recurrir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, porque todos los días le llamó y no contesta”.
-¿Entonces no han pagado aguinaldos?
-¡No! A los diputados les debemos dos meses de dieta y su aguinaldo, pero también les debemos a algunos proveedores, medios de comunicación, etcétera.
-¿Qué tan grave es la situación?
-Gravísima, el señor Marchelo no puede estar paralizando el Congreso.
La presidenta de la Jucopo manifiesta que incluso ella tuvo que salirse del sistema y reiniciarlo, con la esperanza de que les asignaran el recurso pero hasta ahora no hay nada.
-¿En verdad no le contesta el teléfono?
-Aquí está la prueba.
La legisladora busca entonces el número del funcionario estatal, identificado como Marchelo Finanzas, pulsa el botón de llamar, activa el altavoz, y el aparato comienza a sonar. Una, dos, tres, cuatro, cinco veces se escucha el tono de llamada y nadie contesta.
“Ahí está, desde hace semanas no me contesta las llamadas y tengo que ir hasta su oficina a ver si me recibe, en verdad esto es inaudito porque afecta las actividades del Poder Legislativo”, manifiesta.
El subsecretario Marchelo quizás esté molesto con el trato que recibió en el Congreso estatal cuando acudió a su comparecencia el secretario de finanzas, Jorge Gallardo Casas, donde el diputado perredista Tomás Basaldú Gutiérrez lo acusó de ser el encargado de cobrar el “diezmo” en la dependencia.
Tal vez por esta razón se niega a entregar los recursos que le corresponden al Poder Legislativo, para hacer sentir su poder.
El problema es que su actitud obstaculiza las labores de los legisladores, que en teoría representan al pueblo oaxaqueño y constituyen el contrapeso al Poder Ejecutivo.
