Escoba en mano, una comerciante ayudó para detener a un presunto ladrón en la calle de Libres esquina con Constitución en la ciudad de Oaxaca y a quien sentenció: “si fueras mi hijo, ya te hubiera chingado”.
A las 19:30 horas, una persona de edad avanzada, originaria de Veracruz, estaba en la calle de Libres esquina con Abasolo esperando un taxi cuando fue interceptado por un sujeto que lo asaltó.
“Policía, policía”, empezó a gritar y por lo cual los vecinos del lugar salieron corriendo.
Sobre la calle de Libres, en sentido contrario a la circulación, José de 30 años aproximadamente se echó a correr para tratar de escapar.
La voz de alerta fue lanzada por otros vecinos e iniciaron la persecución.
“Ahí va, ahí va”, gritaron otros vecinos que se unieron para tratar de detener al presunto ladrón.
El sospechoso fue esposado por la policía tras el señalamiento de los vecinos
Para seguir corriendo, José decidió quitarse una chamarra de color negra que aventó debajo de una unidad de motor.
En la calle de Constitución, otros vecinos salieron y regresó en sentido contrario para llegar a la calle de Pino Suárez, pero fue alcanzado y sujetado.
Una comerciante salió y con escoba en mano ayudó para su detención.
“Ponte a trabajar pinch… huevón, para que veas como se gana el dinero, yo lucho por mis hijos para sacarlos adelante y me parto la madre”, expresó.
Ante los elementos de la policía municipal que llegaron para llevarse al presunto ladrón, la mujer siguió diciendo, “si fueras mi hijo, ya te hubiera chingado”.
.-”Pero señora, yo no hice nada, yo no robé”, dijo el detenido.
.- ¿Y porque aventaste tu chamarra?, ¿Por qué corriste?, increpó otro de los vecinos.
La mujer, con su escoba en mano e intenciones de darle un golpe, pidió: “tómale fotos, que reconozcan a ese sinvergüenza”.
Antes de ser llevado al cuartel, los vecinos le advirtieron: “si regresas, te vamos a linchar”.
Los elementos de la policía municipal pidieron el auxilio de una patrulla, y trasladaron al detenido a su cuartel, pero el afectado dijo que se retiraba y abordó un taxi, siguiendo su trayecto.
OLA DE ROBOS
“Ya estamos cansados de los robos, ayer (miércoles) a un joven que ingresó unos minutos a un consultorio le robaron un automóvil, no se tardó ni 15 minutos y cuando salió ya le habían robado su unidad de motor”, expresó una de las vecinas.
La misma tarde del miércoles, una camioneta estacionada en la calle de Murguía esquina con Libres fue cristaleada por sujetos desconocidos y la policía nunca acudió a la zona.
“Ya estamos cansados de los robos, los policías pasan rara vez y los robos son constantes en todas las calles aledañas”, agregó otra de las participantes en la persecusión del presunto ladrón.
