Esa sequía histórica que empezó a expandirse en Oaxaca desde 2016, se recrudeció en febrero de este año y alcanzó a 411 municipios.
El reflejo más claro fue el bajo nivel de almacenamiento de la presa Benito Juárez, de Jalapa del Marqués, que cayó hasta al 16 por ciento su nivel; tres meses antes del estiaje, sus compuertas fueron cerradas.
En el vaso de la presa construida en el viejo Jalapa, después de diez años, volvió a ser visible el templo dominico. A mediados de mes se quedó con 104 mil millones de metros cúblicos, apenas el 14 por ciento de su capacidad.
Datos de la Comisión Nacional del Agua revelaron que 411 municipios mostraban escasez de humedad, 236 con condiciones “anormalmente secas” y 175 directamente afectados por algún grado de sequía.
Comparado con enero de 2016, la superficie afectada por sequía en Oaxaca se incrementó 15.5 por ciento, según reportes de Conagua , que detectó que al 15 de enero de este año el fenómeno abarcaba 72.7 por ciento del estado.
Sequía histórica.
Sed de los pobres
Con sequía o sin ella, para quienes viven en la pobreza y sin el servicio de agua potable, encarece un derecho que sólo subsanan pagando 550 pesos, pues únicamente llega hasta ahí a través de pipas.
Una de esas zona urbana, pero pobre, es el paraje La Cortina, en la agencia de Trinidad de Viguera.
Al cierre del mes los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO) reportó que la cantidad de agua que se extrae de los pozos disminuyó 40 por ciento.
El problema se hizo más grave con la disminución, en un 75 por ciento, de los 120 litros por segundo que provenían de San Agustín Etla a la ciudad de Oaxaca.
Primer encuentro de Murat y Sección 22
Recién electo como secretario general de la Sección 22 del Sindicato Nacional e Trabajadores de la Educación (SNTE), Eloy López Hernández, y el gobernador Alejandro Murat tuvieron el 2 de febrero pasado su primer encuentro en el patio del Palacio de Gobierno.
El discurso oficial estuvo cargado de buenas intenciones y añoranzas: “caminar por el mismo sendero”. La Sección 22 entregó su pliego petitorio estatal conformado por demandas ya conocidas:
La abrogación de la reforma educativa; el cumplimiento inmediato de los acuerdos y compromisos que el gobierno estatal ha asumido con la Sección 22; y el cese inmediato al hostigamiento, represión laboral y administrativa hacia los trabajadores.
Con inmediatez también, pidieron establecer la bilateralidad del estado y la gremial para la atención de todos los asuntos educativos de los diferentes niveles.
Al día siguiente el Gobierno del Estado y la Sección 22 instalaron la primera mesa de negociación, a puerta cerrada, en el Salón Herradura del Teatro Macedonio Alcalá.
Se agendaron reuniones posteriores para tratar temas jurídicos y administrativos. El director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Germán Cervantes Ayala, anunció que se regularizarían a 3 mil 699 maestros.
De nuevo al timón del IEEPO
El 8 de febrero se instaló una mesa de atención más en Ciudad Administrativa de Tlalixtac de Cabrera, para la atención de asuntos laborales entre la Sección 22, el IEEPO y la Secretaría General de Gobierno.
No se estableció en papel, pero la Sección 22 retomó el timón de la educación en Oaxaca. El último día de febrero el gobernador Murat volvió a sentarse en una mesa para discutir con la sección 22 las demandas de la gremial.
Ahí se confirmó la regularización de 3 mil 699 plazas y la contratación de 713 normalistas, adem{as de buscar mecanismos para otorgar plazas al resto de los egresados de las normales.
Suspenden segundo gazolinazo
Aunque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público aplazó dos semanas el aumentó a combustibles programada para el 4 de febrero y los incrementos diarios a partir de la primera quincena de ese mes. Los primeros efectos del gasolinazo de enero empezaron a ser evidentes.
Además de la baja de comensales, la Cámara de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) recortó cien empleos.
Aumentó a combustibles se aplazó dos semanas. FOTO: Román Carlos
Primero se enfrentan y luego pactan
Un conflicto irresuelto por el territorio fue el catalizador para que, tras la detención de dos funcionarios municipales de San Pedro Mixtepec por parte de policías de Santa María Colotepec, éstos terminaran disparando, asesinando a un ciudadano e hiriendo a varios que eran parte de un grupo inconforme.
Todo inició el viernes 10 de febrero cuando artesanos de la zona adoquinada de Puerto Escondido realizaban acciones de limpieza.
Éstas fueron interrumpidas por policías de Colotepec que detuvieron a Clodualdo Sánchez y Reynaldo Silva, comerciantes y también directores de Ordenamiento y Territorial, así como de Comercios y Hoteles.
Reunidos en el corredor de la agencia municipal de Puerto Escondido, alrededor de cien personas decidieron manifestarse en caravana a la representación de Colotepec, en donde fueron recibidos a balazos por los policías, Hilario Cruz Matus murió.
Dos días después el presidente de San Pedro Mixtepec, Fredy Gil Pineda, y de Santa María Colotepec, Valentín Hernández, acordaron con el gobernador Alejandro Murat, mantener la estabilidad social.
