La calidad del aire que diariamente se reporta en la ciudad de Oaxaca está en un nivel satisfactorio, pero la entidad sólo cuenta con dos estaciones de monitoreo.
La aspiración es que en los municipios de San Agustín Yatareni, Tlacolula de Matamoros, San Bartolo Coyotepec y San Pedro Ixtlahuaca se instalen cuatro estaciones, una en cada municipio.
Lograrlo implica el acuerdo con las autoridades municipales para que dejen de ver esa acción como algo punitivo, una de las aspiraciones del acuerdo metropolitano por la calidad del aire.
Dicho acuerdo fue firmado ayer por 18 autoridades de municipios conurbados y autoridades estatales, junto con las secretarias del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable (Semaedeso), de Seguridad Pública y Vialidad y Transporte.
Cinco ejes
A decir del titular de la Semaedeso, José Luis Calvo Ziga, este acuerdo tiene cinco ejes de trabajo. El primero de ellos es el inventario de emisiones a la atmósfera, que implica monitoreo y actualización de las emisiones.
Se considera también la gestión del conocimiento y del capital intelectual, que implica la capacitación de personal calificado, para formar profesionales de la calidad del aire; así como programas de medidas para la prevención, control y mitigación de la contaminación atmosférica.
Otro de los ejes tiene que ver con la participación ciudadana, que surge como la necesidad de escuchar propuestas ciudadanas y de las autoridades locales para contribuir a la calidad del aire; además de la información, seguimiento y evaluación.
Entrevistado al respecto, el subsecretario de cambio climático y biodiversidad, Floriberto Vásquez Ruíz, el acuerdo buscará establecer “mesas técnicas para discutir” esos cinco ejes, siendo el más importante el monitoreo del inventario de emisiones.
Verificación vehicular deficiente
Se tiene claro que las 400 fuentes móviles de transporte generan la mayor parte de contaminantes, pero la verificación vehicular es limitada, ya que menos del 30 por ciento de automovilistas cumple con este proceso de control, a pesar de que al hacer el refrendo se paga por ello.
Además, “contamos con dos estaciones de monitoreo, una en la zona centro, entre las calles de Armenta y López y Bustamante, otra en la agencia municipal de Santa Rosa, lo que permite medir dos polos, pero la idea es que se pueda hacer una gestión de otras cuatro estaciones en la zona metropolitana”, explicó.
Lo preocupante es que se carece de un inventario actualizado, la última modificación se hizo en 2012 y si bien no ha variado tanto, se tiene que monitorear y capacitar a personas en los municipios para que realicen la tarea.
“Lo que buscamos es el consenso con las autoridades municipales porque, para muchos, de ellos aplicar la Ley o este tipo de acuerdos lo ven como de manera punitiva, si no tenemos un monitoreo claro de dónde vienen las fuentes y cuánto es lo que se está generando es difícil atender la estrategia”, precisó Vásquez Ruiz.
