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Cumplen mexicanos a la Morenita

Foto(s): Cortesía
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 12-Dec-2017 .-Mientras intentaban acomodarse en cualquier espacio que disminuyera el paso del aire frío o se cubrían con chamarras, cartones, cobijas y hasta sombrillas, los peregrinos fueron acompañados por decenas de brigadistas, voluntarios y paramédicos.


Ayer en la madrugada, en la que las autoridades previeron temperaturas bajo cero grados y una sensación térmica más gélida, fue precisamente en la que los fieles desfilaban por decenas para intentar ingresar a La Basílica de Guadalupe.


Algunos feligreses se enorgullecían al encontrarse a unos pasos del recinto mariano, otros se daban ánimos para superar a las personas que improvisaron sus camas en el suelo y a medio asfalto, y otros eran alentados para terminar su recorrido, incluso de rodillas.


En tanto, socorristas y voluntarios ofrecían atención médica, agua, suero e incuso algún medicamento a los peregrinos.


Además, como parte del operativo de autoridades delegacionales, se emplearon los altavoces instalados en la Ciudad para poder localizar a las personas extraviadas.


 



Al menos 11 personas murieron, entre ellos tres menores, y una docena resultaron heridas al chocar este martes su camioneta en una carretera que transportaba a peregrinos tras visitar la Basílica de Guadalupe.

 


Aunque algunos contingentes de peregrinos llegaron en vehículos hasta las inmediaciones de La Basílica, otros caminaron durante horas e incluso días, hacia su destino.


Desde el 11 de diciembre, miles de personas procedentes de diversas delegaciones o de estados como Morelos, Puebla, Hidalgo, Oaxaca, vencieron el cansancio y las frías temperaturas.


Vialidades como Calzada Zaragoza, Paseo de la Reforma, Insurgentes, Calzada Misterios y Acueducto de Guadalupe fueron abarrotadas por los feligreses.


El peregrinaje para llegar al recinto guadalupano lo compartieron decenas de voluntarios que con puestos improvisados recibían el paso de los creyentes, a quienes obsequiaban desde agua hasta café, pan y refrescos.


No obstante, una vez que terminaron Las Mañanitas a la Virgen, entre los miles de fieles que buscaban un espacio en el suelo para descansar o los que se retiraban, la basura persistió.


Más de mil toneladas de desechos se incrementaban tras cada plato de comida o vaso con café que se servía a quienes acudieron a visitar La Basílica.

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