Los casi 50 millones de pesos que en 2010 destinaron los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) para la adquisición de uniformes, blancos y prendas de protección para sus trabajadores, en siete años casi se triplicó.
En este 2017 el monto licitado por la dependencia es de 130 millones de pesos, pero en contraste el número de trabajadores no creció a la par de ese gasto.
Si bien el número de personal pasó de 9 mil a 12 mil 500 trabajadores, este crecimiento apenas representa un incremento del 40 por ciento, en cambio el monto casi se triplica.
Para el ex director del Hospital General doctor Aurelio Valdivieso, Jesús Manuel Salcedo Cruz, es el punto toral para la desconfianza que la base trabajadora en torno a los posibles actos de corrupción que puede haber en torno a este derecho.
“Son 130 millones de pesos que no amparan la calidad del uniforme que se nos está dando,se quedan corto y nosotros no queremos dejar que ese dinero se esfume o se tome para otra cosa”, explicó en entrevista.
El monto
130 millones de pesos
Trabajadores que esperan uniformes:
12 mil 500
Costo promedio:
En 2017: 10 mil 400
En 2016: 7 mil pesos
En 2010: 5 mil 500 pesos
Tras insistir que no es un capricho sino una lucha de los trabajadores para que ese dinero que ya dio la Federación “no se esfume” o “se use para otras cosas” cuestionó que por menos de la mitad de lo que ahora se ejerce, hace nueve años fue posible cubrir una demanda sin tantas inconformidades.
Si se dividieran los 50 millones de pesos que Salcedo Cruz asegura se destinaron para adquirir uniformes de 9 mil trabajadores el monto unitario sería de 5 mil 555 pesos, casi la mitad de los 10 mil 400 pesos que correspondería por uniforme para cada uno de los 12 mil 500 trabajadores, pues se ejerce un gasto de 130 millones para este rubro.
Los uniformes debieron entregarse a trabajadores de salud desde octubre y ha generado también la inconformidad de las jurisdicciones sanitarias de Valles Centrales y la Mixteca.
La falta de entrega de uniformes en los tiempos establecidos hizo que el año pasado, al final del sexenio anterior, los trabajadores iniciaran un paro que finalizó después de iniciada la actual administración.
La solución fue otorgar una tarjeta electrónica con siete mil pesos por trabajador a canjear en tiendas de uniformes.
